sábado, 29 de agosto de 2009

REQUIEM

Reposa la cabeza y soñando descansa.
Hiciste tu trabajo, acepta soltar.
El día toca a su fin: ahora te espera otra búsqueda.
La batalla está ganada, y así deja paso a la paz
Entrega tu vida, como lo hace la última rosa del verano
cuando la capa de nieve invernal oculta el verdor.
Deja caer la carne como soltarías la ropa demasiado grande.
¡Levanta la vista! La luz espera ser vista.
Avanza por el claro y brillante sendero
hacia el país del eterno verano y no mires más atrás,
pues los que se quedan se reunirán contigo a su hora.
Ningún amor se pierde más allá de lo que la vida une.
Suelta lo que fue como hojas al viento.
Abraza lo que llega, camina con alegría y trasciende.
Elizabeth Barrettte
requiem
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