viernes, 7 de agosto de 2009

HOY, EN LA NUEVA ESPAÑA

Un carísimo fracaso

El «Beltaine» sólo ha servido para despilfarrar el dinero de los avilesinos



Un carísimo fracaso
CARMEN VEGA CONCEJALA DEL PP En los últimos días hemos sido testigos de los ataques del concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, contra el Festival Intercéltico. La información que ha revelado el concejal es en casos deformada y en otros casos falsa, y lo sabemos bien porque el Intercéltico comenzó hace trece años, cuando el PP gobernaba la ciudad, y conocemos los términos en los que se pactó la colaboración del Ayuntamiento. Esta huida hacia adelante del concejal de Cultura se dirige a distraer a los avilesinos del hecho de que las «fiestas de San Román», el «Beltaine», no han sabido conectar con la gente y han supuesto el último gran error del soberbio concejal.
No voy a entrar ahora en por qué sus afirmaciones son falsas. Ya ha quedado claro que el concejal de Cultura ha mentido reiteradamente a la ciudad, eso lo ha demostrado la evidencia de que el Intercéltico se celebró, por mucho que él se apoyó en que no podía, y a partir de ahí no se pueden creer sus argumentos. Lo que es innegable es que el concejal de Cultura, Román Álvarez, ha dilapidado 380.000 euros en una venganza personal, ha despilfarrado más de 60 millones de las antiguas pesetas en un festival que ha sido un fracaso de público, que la gente no quería y no ha respaldado y que ha sido un sonoro batacazo para el concejal, que parecía convencido de que enormes cantidades de nuestro dinero, el de todos los avilesinos, le garantizarían el éxito y le permitirían borrar de su currículum todos sus destrozos anteriores.
El tiempo y la evidencia han dejado claro que se trataba de un pulso de David contra Goliat en el que de nuevo ha vencido David. El Intercéltico, con sólo 12.000 euros de presupuesto, ha cosechado un éxito de público que ha beneficiado a todos los hosteleros de la plaza del Carbayo; sin embargo, el «Beltaine», con los exagerados 380.000 euros de todos los avilesinos, ha resultado un rotundo fracaso. La desierta plaza de Hermanos Orbón es la prueba de ello; los puestos han reconocido las pérdidas, los conciertos en los que había más gente sobre el escenario que frente a él, la enorme pantalla de la plaza de Álvarez Acebal, más sola que la una, o el desolador aspecto de la fiesta organizada como cierre.
Únicamente se ha salvado aquello que ya funcionaba con anterioridad, como el concurso hípico o la danza prima, y las actuaciones ligadas a la música celta; o lo que es lo mismo, lo que ya teníamos en años anteriores, pero que nos costaban muchísimo más baratas que este «Beltaine».
Es intolerable que los avilesinos tengan que pagar los caprichos de este concejal.
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