lunes, 10 de agosto de 2009

ASÍ CUIDAMOS LO NUESTRO...

En La Nueva España


El reloj del Ayuntamiento se clava en las seis y cuarto

«Al instalar un chip, optaron por la solución más barata», dice Juan Ramón Ruiz, último cuidador de la maquinaria



El reloj del Ayuntamiento marca las seis y cuarto a las doce y diez minutos. ricardo solís
Juan C. GALÁN
El tiempo se ha detenido en la plaza de España, como si de un túnel espacio-temporal se tratase. Las saetas del reloj del Ayuntamiento han dicho basta y se han clavado en las seis y cuarto. Los viandantes, sobremanera los ajenos a Avilés (los autóctonos comienzan a estar acostumbrados), no podían ocultar ayer su sorpresa ante el mal funcionamiento del artefacto, situado en la casa consistorial y que marca el diapasón del día a día de la ciudad.
Avilés no tiene suerte con los relojes urbanos. Como ya publicara LA NUEVA ESPAÑA el pasado mes de marzo, ni uno sólo está en hora. El traqueteo del situado en la fachada del ayuntamiento, por su enjundia, llama aún más la atención. Si en marzo el problema era que una de las saetas estaba rota a causa de un golpe de viento, ahora es la maquinaria la que ha congelado el curso natural del tiempo.
Tras siglos de cuidados manuales, el Gobierno local provocó el pasado mes de diciembre un «apagón analógico» en el reloj y le incorporó un chip que ahora rige su funcionamiento. Sin embargo, para Juan Ramón Ruiz, último cuidador del reloj, el Consistorio optó «por la solución más barata».
En La Voz de Avilés

Un vertido en un colector de Conde de Guadalhorce ensucia la ría

Una mancha marrón y un fuerte olor a gasoil alertaron ayer a los usuarios del paseo
L. V.

Un vertido en un colector de Conde de Guadalhorce ensucia la ría
En la parte inferior se ve el colector y el agua más oscura, sin brillo. / MARIETA

El gasoil era visible en varias zonas. / MARIETA
Una mancha marrón y un fuerte olor a gasoil pusieron en alerta en la mañana de ayer a los usuarios del paseo de la ría, en su tramo de la avenida del Conde de Guadalhorce. El vertido, que ensució una importante zona del estuario en apenas unos minutos, se registró en uno de los colectores ubicados entre la escultura 'Avilés' y la vieja rula pesquera.
No es la primera vez que se produce este vertido en los colectores ubicados en ese tramo de paseo. Según aseguraron a este periódico varias personas, es habitual la presencia de manchas de gasoil en la ría, acompañadas de un color marrón del agua y de un fuerte olor, que en situaciones de bajamar llega a ser insoportable desde el paseo.
Los vertidos más graves que se habían registrado hasta ahora en el estuario procedían del cauce alto, entre el puente de San Sebastián y el hospitalillo de Llaranes. En esos casos, la investigación de Medio Ambiente concluyó en la responsabilidad de ArcelorMittal.
En cuanto a los vertidos recientes en Conde de Guadalhorce, incluido el de ayer, se desconoce su origen, ya que se realizan a través de uno de los colectores de desagüe procedente del área industrial ubicada en la margen izquierda de la ría.
Publicar un comentario