viernes, 1 de enero de 2016

ENERO


Jano es un dios romano que supervisa los comienzos y los finales, las transiciones y el tiempo. Controla las elecciones, de modo que a veces sus seguidores piden su ayuda para tomar buenas decisiones. Asociado con las puertas y los portones, a menudo aparece con una llave en la mano.
     Jano es más conocido como el dios “de las dos caras”. Sus estatuas y retratos acostumbran a mostrar dos perfiles laterales unidos en la parte posterior de la cabeza. Esto simboliza el hecho de mirar hacia delante y hacia atrás, hacia el pasado y hacia el futuro. Las primeras representaciones solían mostrar una de las caras sin barba y la otra con ella, para enseñar la juventud y la madurez. Retratos posteriores muestran más a menudo ambas caras con barba, como una imagen reflejada.
     Esto personifica un punto de vista típicamente pagano. Cada final es también un comienzo. Todo sigue un ciclo; una cosa se transforma poco a poco en otra. Vivimos nuestra vida siguiendo un patrón en forma de espiral en vez de uno lineal, del nacimiento a la muerte y al renacimiento. Como dios de las transiciones y las transformaciones, Jano supervisa estos aspectos. De este modo puede ayudar a las personas a que pasen de un camino espiritual a otro.
     En la antigua Roma, Jano era, en un principio, invocado al inicio de cada ceremonia religiosa, seguido de la deidad a la que se honraba. Esto funcionaba bien en el paganismo grecorromano contemporáneo. Los grupos numerosos pueden considerarlo como un modo conveniente de asegurarse de que todos tienen algo que hacer, mediante la creación de otro rol.
     El mes de enero toma su nombre del dios Jano. Es el fin del viejo año y el comienzo del nuevo. De hecho, Jano tiene su festividad el 1 de enero, día de Año Nuevo. La conexión es apropiada para un mes que puede tener un clima impredecible: dentro del frío del invierno a veces se encuentra el deshielo de enero y pueden surgir formidables tormentas de la nada.
     Las costumbres de Año Nuevo incluyen algunas tradiciones que guardan paralelismo con el culto a Jano. La gente hace fiestas y banquetes, populares entre muchos dioses. También hace balance de lo que ha logrado durante el año anterior o qué quedó a medio camino. Hace propósitos o se marca objetivos para el nuevo año. Las dos caras de Jano nos recuerdan que cada año es un nuevo comienzo y que el cierre de cada año abre nuevas oportunidades en el siguiente.

Adiós y hola
Para que este hechizo necesitarás una estatuilla o imagen de Jano, una lista de cosas malas del año anterior de las que quieras deshacerte y una relación de cosas buenas que te gustaría atraer para el próximo año. Justo antes de la medianoche en la víspera de Año Nuevo, dirígete a la cara izquierda de Jano y di:

          Jano, dios de cerraduras y puertas,
          enfréntate al pasado y al año que termina,
          destierra la congoja a cosas distantes,
          dejándonos ahora libres del miedo.

     Lee la lista de cosas que quieras olvidar. Espera a que el reloj avance. Justo después de la medianoche, comienza el día de Año Nuevo dirigiéndote a la cara derecha de Jano con estas palabras:

          Jano de las dos caras, dios de las puertas,
          hacia el futuro pon tu otra mejilla;
          donde el nuevo año naciente espera,
          trae la buena fortuna que buscamos.

     Lee la lista de cosas que quieres recibir. Da las gracias al dios por su tiempo y pon fin al ritual.
Correspondencias de Enero
Animal: Ganso de nieve o lechuza, oso
Flor: Clavel, campanilla de invierno
Piedra: Granate
Planeta regente: Saturno
-Elizabeth Barrette

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