viernes, 26 de abril de 2013

VOY A EMPEZAR…

El Guardian invisible
Aquel par de rutilantes zapatos de charol, perfectamente alineados junto al borde de la carretera que serpenteaba entre los bosques de Elizondo, brillaban como pequeños faros bajo la luz de las linternas. Un acto a todas luces deliberado, una señal. El cuerpo de una niña se encontraba al final de la ladera, junto al río, también dispuesto en forma minuciosa para producir un efecto que trascendiese la ciega brutalidad del asesinato. El vello del pubis había sido rasurado y en su lugar el asesino había colocado un dulce típico de la zona, creando una imagen a un tiempo perversa y grotesca.
     El extraño ritual que envuelve a las víctimas, los restos de pelo de animal y otros rastros desconcertantes alrededor de los cadáveres han hecho que la prensa comience a llamarlos “Los crímenes del basajaun”, en referencia a la criatura ancestral de aspecto casi humano, custodio del equilibrio y la armonía de los bosques impenetrables del valle del Baztán, en los que las creencias atávicas perviven aún. La inspectora de la policía foral Amaia Salazar vuelve al Elizondo de su infancia para poner un nombre y un rostro humano a ese gigante cubierto de pelo y que se alimenta de líquenes y cortezas, al tiempo que los conflictos familiares y un horror, largo tiempo aletargado en la brumosa memoria de la niñez, salen a su encuentro.

A ver si cumple lo que promete…
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