sábado, 26 de enero de 2013

AHORA, EN MI MESITA DE NOCHE…

La mujer que arañaba las paredes

Después de que unos delincuentes huyeran ante sus narices tras matar a un agente y dejar a otro inválido, en la Brigada de Homicidios de la policía de Copenhague creen que el comisario Carl Mørck está acabado. Pero, por una vez, los intereses políticos demuestran ser útiles: ante la obligación de la brigada de crear un departamento para “casos que requieren especial atención” –en el fondo, un montaje para repasar crímenes sin resolver y mostrar a la opinión pública que la policía danesa nunca se rinde-, el primer nombre que sus superiores barajan para ese puesto del que a todas luces nadie espera resultado alguno es el de Mørck.

     Desde su exilio en un reducido despacho del flamante Departamento Q, en los sótanos de la central, el fracasado agente intenta aliviar su sentimiento de culpa mientras hojea expedientes que justifiquen su sueldo. Entre ellos, descubre un informe con el que no contaba: el de Merete Lynggaard, una joven política dada por muerta cinco años antes, que hace saltar las alarmas de su instinto policial aún vivo. Un cadáver que nunca apareció, un testigo con trastornos mentales, un incidente en el pasado de la desaparecida y muchas preguntas sin respuesta ponen al policía en guardia. Después de tantos años, lo normal es que la chica esté muerta. Pero ¿y si aún siguiera con vida? ¿Y si el Departamento Q de verdad sirviera para solucionar los casos que sólo el viejo y acabado Carl Mørck y su asistente Hafez-el-Assad son capaces de resolver?

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