sábado, 1 de octubre de 2016

OCTUBRE

Aunque el ópalo y la turmalina se consideran las gemas asociadas a octubre, para mí, las verdaderas joyas de la corona de este mes son las bayas de color naranja brillante de la vid agridulce. Cuando trepan sin control por los árboles o sobre viejas cercas, las bayas agridulces llenan de joyas los bosques en octubre. Después de que la mayoría de las plantas hayan inclinado sus cabezas ante las heladas del otoño, la vid agridulce deslumbra el campo. Es ahora cuando se abren sus cáscaras morenas para descubrir las bayas de color naranja que penden en racimos y rivalizan con la belleza de cualquier piedra preciosa. Las bayas son, en realidad, vainas cubiertas por arilo. Es fácil entender por qué la vid agridulce es una de las plantas preferidas por los floristas y los artesanos en otoño. Las bayas quedan muy bien en los arreglos, las coronas de flores o simplemente colgando de una puerta.

Me refiero a la dulcamara americana, cuyo nombre científico es Celastrus scandens (y no es la variedad asiática invasora), que crece en gran parte del centro y del este de América del Norte. Es una enredadera leñosa que florece en junio, pero reserva su belleza para el otoño, momento en que maduran sus vainas. La dulcamara no es sólo decorativa. También está relacionada desde hace mucho con el folclore y la magia. Es una hierba masculina que está regida por Mercurio y que goza de un gran prestigio como hierba curativa y protectora. Durante siglos se ha utilizado para proteger contra la magia negativa, la hechicería y el mal de ojo. Cuando se alinea con el elemento aire, también se puede emplear para llevar a cabo un cambio positivo en la magia del amor o para sanar un corazón roto.

Colgar dulcamara agridulce en nuestro hogar puede protegernos de la negatividad. Sin embargo, para mejorar las cualidades de limpieza de esta planta, prueba el siguiente hechizo:

Hechizo para la protección con dulcamara
Si crees que has sido objeto de la magia negativa o simplemente consideras que necesitas limpiar y proteger tu espacio, este hechizo es perfecto para esta época del año. Este ritual debe realizarse después de anochecer, preferiblemente dos o tres noches después de la Luna Llena. Cubre tu altar con tele color azul o gris claro. Sobre la misma, coloca una vela gris y tu caldero. También necesitarás unos cubitos de hielo, agua, una pizca de sal y 9 bayas agridulces. Además, puedes tener tantas ramitas de dulcamara en la mano como desees. Para el incienso, quema clavo de olor o copal. El clavo de olor será útil si sienes necesidad de desterrar energías malignas. El copal es una buena opción si deseas llevar a cabo una sanación. Ambos son excelentes para la protección.

Para empezar, enciende la vela, sostenla y muévete en todas las direcciones mientras dices:

Ilumino mi camino hacia la paz y destierro todos los males de este lugar.

Pon la vela en el altar y enciende el incienso. Vierte el agua en el caldero y agrega el hielo, la sal y las bayas de dulcamara. Remueve la mezcla con tu mano del poder en sentido contrario a las agujas del reloj. Siente cómo el hielo bloquea la energía negativa e impide que crezca. Imagina cómo la dulcamara libera sus poderes protectores en el agua. Sumerge las ramitas de dulcamara en el agua. Lleva una de las ramitas alrededor de tu círculo mágico o de la sala, rociando el agua sobre la marcha. Advierte cómo se limpia el espacio, “observa” cómo la dulcamara repele toda la energía oscura. Regresa al altar y di:

Con esta hierba sagrada llamada dulcamara,
Este espacio ha sido limpiado.

Termina el ritual vertiendo con respeto la mezcla de agua al exterior. Puedes usar las ramitas de dulcamara de esta ceremonia para hacer decoraciones de otoño.

- James Kambos

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