jueves, 1 de septiembre de 2016

SEPTIEMBRE


Para los antiguos paganos, una buena cosecha a menudo suponía la diferencia entre la vida y la muerte. Hoy en día es menos probable que suceda esto, pero eso no significa que esta estación sea menos importante. Para aquellos que siguen la Rueda del Año, septiembre marca el final del año mágico, un momento para comprobar nuestra propia cosecha, tanto espiritual como real. ¿Cuál era nuestro objetivo para este año? ¿Lo conseguimos? Y si es así, ¿nos hizo felices ese logro?

Mira hacia atrás en tu viaje a través del invierno, la primavera y el verano. Hasta cierto punto, los propios objetivos son menos importantes que las lecciones que hemos aprendido en el camino. Una de las más importantes es ésta: la felicidad es una elección. No podemos elegir siempre lo que universo nos da, pero sí cómo reaccionamos a lo que recibimos. Si tu cosecha no fue lo que esperabas, todavía puedes elegir cosechar felicidad en tu vida.

En septiembre, los recordatorios agridulces del flujo y el reflujo del mundo natural están nuestro alrededor. Las hojas caen, los campos se cosechan y se ponen en barbecho durante los meses de invierno y los días se hacen más cortos y fríos. Pero también hay magia en la estación; abundan las verduras frescas, el aire frío refresca el espíritu y las hojas cambiantes brillan ardientes como si quisieran canalizar el último y valioso calor del sol en un espectáculo final antes de los tonos grises y negros del invierno.

Mabon, el equinoccio de otoño, se celebra a mediados de septiembre y sirve como un recordatorio para que trabajemos hacia el equilibrio en nuestras vidas, ya que la oscuridad y la luz se equilibran ese día. Haz balance de los objetivos y el viaje y cosecha toda la felicidad que puedas durante el camino.

Hechizo para cosechar felicidad
Nota: este hechizo se puede utilizar en cualquier momento, pero es particularmente potente durante la noche de la Luna de Cosecha, como a veces se llama a la Luna Llena de septiembre.

Plantamos las semillas con esperanza de cosechar,
De amor o riqueza o sanación,
Pero la vida puede enviar un viento glacial
Que haga tambalear nuestros planes.

El viaje es raramente corto o justo,
Pero aun así vale la pena emprenderlo,
Nuestras semillas pueden crecer o pueden fracasar,
Pero la dicha es nuestra por intentarlo.

Elijo cosechar felicidad,
Plantar alegría en lugar de tristeza,
Y emprender un camino bajo los cielos iluminados por la Luna
Hacia un mañana feliz.

Se puede repetir el hechizo tan a menudo como sea necesario. Recuerda que no es suficiente con plantar las semillas, sino que hay que alimentarlas abrazando la felicidad cada vez que tengas la oportunidad.

Correspondencias de setiembre
Animal: Oso, búho
Flor: Aster, gloria de la mañana
Piedra: Zafiro, ónice
Planeta regente: Mercurio

-Deborah Blake



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