sábado, 6 de diciembre de 2008

LA DIOSA BRUJA





La Bruja, sentada en su mecedora,
tuesta castañas sobre el carbón.
Fuera, las ramas de diciembre soportan,
en rollos ensortijados, una capa de hielo.


Ella asusta a los niños con sus ojos
y golpea su bastón -un golpe solemne-
pero, ah, sus palabras son amables y sabias.
Una medialuna menguante está a sus pies.


Su muerte se acerca; ella sabe que es así,
pero no teme lo que traerá
porque, bajo la nieve caída,
los bulbos de tulipán con la primavera sueñan.


Elizabeth Barrette

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