domingo, 1 de mayo de 2016

MAYO

Mayo es el “mes mágico de la jardinería”, cuando empiezo a planificar en serio mis jardines de verano. Tanto si vives en la ciudad y plantas en macetas en el balcón como si resides en el campo y plantas grandes extensiones de jardín, ¿por qué no hacer tus planes de jardinería mágica? Recopila catálogos de semillas, pasa sus páginas y comienza a soñar. En el supermercado o en la ferretería, manipula y lee los paquetes de semillas de los estantes giratorios. Cada vez que pases una página, agites un paquete de semillas o gires el estante, visualiza la magia que puedes cultivar. Combina estas visiones y esos pequeños paquetes de semillas para hacer una gran magia.

De todas las plantas anuales que cultivo cada año, mis favoritas son los girasoles (Helianthus annuus), conocidos como los “guardianes del jardín”. Altos y fuertes, empiezan el día con sus enormes flores mirando hacia el este, llenas de esperanza por un nuevo comienzo. A medida que avanza el día, sus cabezas se van moviendo para seguir el Sol, con sus caras brillantes siguen su progresión a través del cielo. Ya estén plantados en jardines, en terrazas o en balcones, los girasoles vigilan no solo nuestros jardines, sino también nuestras vidas.
Estas plantas se han asociado desde hace mucho tiempo con la protección: protegen el jardín frente a las plagas, actúan como barrera contra el viento, ayudan a drenar la tierra mojada impidiendo que se forme humedad y sirven de barrera visual y física proporcionando privacidad y puntos focales en el jardín.
Los girasoles también protegen a los jardineros. Puesto que persiguen fielmente al Sol, representan la lealtad y se asocian con la construcción de una autoestima o una imagen propia saludable. Nos confieren suerte, canalizando las múltiples bendiciones del Sol. Los girasoles también se han relacionado con la fertilidad y la concepción, por lo que se pueden utilizar en rituales para manifestar la abundancia y la emisión de dinero, disipar la depresión o la pena profunda e invocar la felicidad.
Para tu jardín mágico de verano, planta girasoles tradicionales, Helianthus annuus y Helianthus multiflora, que producen girasoles de color marrón, burdeos, dorado y naranja. De estas pequeñas semillas brota una fabulosa magia, los orgullosos Guardianes del Jardín.

Hechizo de los Guardianes del Jardín
Necesitarás: semillas de girasol, un lugar donde plantar (un jardín, una jardinera o un recipiente), agua y sol (o una luz brillante).
Alisa la superficie de la tierra y después dibuja un pentagrama con el dedo índice, mientras dices:

     Invocando a los elementos, estén todos presentes,
     Ayudad a estos guardianes a brotar y crecer,

Coloca una semilla de girasol en la tierra, a unos tres centímetros de profundidad:

    Cimenta y alimenta a todos los que moran aquí,

Riega con cuidado la tierra:

    Sana y purifica todo lo que apreciamos,

Sopla suavemente la tierra:

    Protege nuestras almas, nuestro espíritu y nuestras vidas,

Apártate a un lado para que el Sol pueda brillar sobre el lugar:

  Bendícenos con resplandor a medida que crecemos y prosperamos.

Extiende tus manos, enviando tu energía vital a las semillas:

    Guardianes, creced y proteged este lugar,
   Proteged a las personas, proteged el espacio,
   Cuidad de nosotros todo el día,
  Mantenednos seguros, sanos, felices y fuertes.

Ahora eleva tus manos hacia el cielo mientras visualizas cómo crecen los girasoles para proteger tu jardín, tu casa y tu vida.

   Benditos sean los Guardianes.

Animal: Castor, alce.
Flor: Lirio de los valles.
Piedra: Esmeralda, cornalina.
Planeta regente: Venus.
-Dallas Jennifer Cobb

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