lunes, 1 de mayo de 2017

MAYO

La Reina de Mayo se manifiesta en Beltane, indicando a la tierra que es el momento para el crecimiento y la lujuria. La naturaleza, las granjas y las ciudades sienten su poder. Puedes advertir su presencia en el cemento de una acera de la ciudad. Pensar que lo urbano no la conquista es un error. Su presencia perdura, a veces en avatares (las chicas elegidas Reinas de Mayo en escenarios y en celebraciones vecinales urbanas), y en ocasiones se da a conocer, moviendo sus caderas en la profundidad de la tierra mientras las temporadas de apareamiento se extienden por todo su reino.

Incluso las tradiciones de mayo que celebran la libertad política caen bajo su influencia: una mujer libre que celebra su fecundidad es un acto político que resuena en los corazones de los que escuchan a la Reina de Mayo en primavera. Nada se le resiste. Para algunos, el cemento hace que el corazón se olvide de la tierra; puede parecer que la reina es invisible en estos lugares cerrados. Pero aparece incluso en el cemento: en un primer momento, aparentemente tranquila, y entonces su presencia se manifiesta en la acera en forma de un trébol desafiante o un diente de león mecido por el viento.

Sin el placer de la Reina de Mayo, ciudades enteras podrían morir de hambre. Las urbes dependen de las granjas; y éstas, del campo abierto y de la naturaleza que pueda preservar. La Reina de Mayo los rige a todos y los considera el mismo dominio. Sus frutos son tan metafóricos como físicos y las ciudades suelen ser sus organismos más abstractos, negociando con lo efímero: dinero, ideas o conceptos políticos. Ella es, después de todo, una de las diosas de la abundancia. Lo que se siembra con ella lo cosecha su amante, el dios moribundo. Para muchos, los productos reales de un jardín pueden ser eso, aunque en realidad pueden ser cualquier cosa que una persona desee desde el corazón.

Honra a la Reina de Mayo
Para este ritual necesitarás una fotografía o una figura de una diosa de la primavera. Puede que prefieras una imagen de la Virgen María. Quizás también desees una imagen de Flora, Pomona, Kore, Creddylad o una versión de un festival del Día de Mayo moderna o histórica. Asimismo, precisarás una o dos plantas en maceta, flores cultivadas en la zona y una carta en la que solicites ayuda para “sembrar” lo que te gustaría que apareciera antes del otoño.

Coloca la imagen en un espacio que cumpla la función de altar. Haz una corona de flores y corona la imagen, diciendo:

¡Te nombro Reina de Mayo!

Coloca una maceta a cada lado.

¡Éstos son tus centinelas!

Pon tu carta debajo de la imagen.

¡Ésta es mi petición!

Deja la corona de flores durante dos día, y luego empléala como abono. Cada día hasta Lughnasadh, detente y charla con el icono sobre cómo te va y lo que ves de la reina todos los días. Cierra cada sesión con una oración u ofrenda.

Aquí tienes un ejemplo de oración que te puede resultar útil:

Viva la Reina de Mayo, que trae abundancia para todos.
Son tus frutos los que me sustentan, tu alegría la que me eleva,
tu amabilidad la que me hace bien.
Alabada Diosa, permanece junto a mí en todas las cosas
que pueda hacer para que esta parte del mundo sea un lugar mejor.
Si necesito milagros, concédemelos;
si tengo que enseñar, guíame hacia el aprendizaje;
si deseo compasión, muéstramela.
¡Bendita seas, alabemos a la Reina de Mayo!

En Lughnasadh, limpia el altar, entierra la carta en un lugar que necesite bendiciones y medita sobre cómo fue tu verano, y considera si tu oración diaria y la conversación resultaron de ayuda.

-Diana Rajchel

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