miércoles, 6 de enero de 2010

IBA A…

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Iba a deseaos Felices Reyes, pero me he encontrado con esto en el blog de mi amiga Queralt, Haciendo bolillos (ahí, a la derecha):
Miguel Hernández... mi protesta contra los que manchan su nombre...
EL DIA 5 DE ENERO, INUNDEMOS LA RED DE POEMAS DE MIGUEL, EN PROTESTA POR LA FELONÍA COMETIDA CON ÉL EN SU ORIHUELA NATAL
Para más información, pincha aquí...
Ya vamos con un poco de retraso pero, os animo a que vosotros también lo hagáis.
Y también leí esto: http://www.elpais.com/articulo/cultura/Familiares/Miguel/Hernandez/piden/utilice/recuerdo/oportunistamente/elpepucul/20091229elpepucul_1/Tes
Me parece aberrante que se use la muerte de nadie en beneficio propio, y más aún, tratándose de una persona asesinada por sus ideas.
Este “poeta” homenajea a Miguel Hernández, prácticamente riéndose de él y de sus creencias. Insulta a los que son contrarios a su ideología (la del “homenajeador”) y alaba a lo que son afines… ¡en fin!
Está claro que cualquiera puede autoproclamarse escritor y poeta y soltar toda la mierda que tiene en la cabeza, salvo ¡Dios nos libre! ofender a la iglesia y/o a los fachas de mierda que se disfrazan de “centristas”… ¡Quién quiera entender que entienda!
Nótese que no pongo el nombre del “artista”… no pienso hacerle propaganda.
Aquí el verdadero poeta es Miguel Hernández y fue asesinado no una, sino dos veces. La última, cuando a este juntaletras se le ocurrió escribir poemas para sus amiguetes y le usó como excusa para vender más…
Queralt eligió el poema Nana de la Cebolla, yo la Elegía a Ramón Sijé:
Elegía
En Orihuela, su pueblo y el mío, se me
ha muerto como del rayo Ramón Sijé, con
quien tanto quería.
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera;
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y en tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata le requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
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