miércoles, 2 de abril de 2014

HOY HACE UN AÑO…

Hoy hace exactamente un año que tu hijo nos llamó para decirnos que te habías ido…

     Hacía tiempo que habías decidido no pelear más. Estabas cansado y solo querías descansar.

     Tú, que siempre fuiste la alegría de nuestra tribu familiar, que siempre te hacías notar, te fuiste en silencio, sin despedirte…

     Tu partida fue un mazazo para todos nosotros. A pesar de que intuíamos que ya no querías seguir aquí, nos pilló a todos por sorpresa.

     Aún hoy, me descubro pensando en oír tu voz cuando suena el teléfono o cuando descuelgan el auricular en tu casa. Me cuesta pensar que ya no estás.

     Siempre fuiste alegre y guerrero. Nos hacías reír con tus ocurrencias y nos sacabas de quicio cuando, desesperado, peleabas con los que más cerca tenías.

     Te veo, como si estuvieras delante de mí, coqueteando con las enfermeras (cuando aún no estabas tan mal) y te recuerdo cagándote en todo porque dejaban la puerta abierta…

     A estas horas, hace un año, iba de camino al tanatorio.

     Y pude ver tu rostro antes de que te fueras del todo (no quiero ver a mi gente muerta, pero necesitaba verte; creo que una parte de mí se resistía a creer que te hubieras ido). Se te veía TAN tranquilo, tan en paz…

     Son tantas cosas las que quisiera escribir y, sin embargo, me veo incapaz. Todo lo que se me ocurre resulta, no sé, ridículo.

     Sí puedo decir que te echo muchísimo de menos. No tienes idea de cuánto.

     ¡Joder! No puedo dejar de llorar y no es así como quiero que me veas cuando pienso en ti. Siempre me hiciste reír y así es como quiero recordarte.

     Aún demasiado pronto y duele mucho, pero quiero pensar en ti y que la sonrisa salga sola, sin forzarla, porque tú eras la alegría personificada y no mereces que te recuerden con lágrimas, no lo querrías.

     Esta no es mi foto favorita (esa, es una en la que estamos los dos, me la guardo para mi), pero sí es una donde se ve cómo eras, lo que eras capaz de hacer...

El tío haciendo de las suyas 2

     Te echo de menos tío.

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