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domingo, 28 de julio de 2024

SURESTE ASIÁTICO

Una leyenda vietnamita relata que Lac Long Quan –señor dragón Lac- salió del mar, sometió a los espíritus del mal y enseñó a los vietnamitas a cultivar arroz y a cubrir sus cuerpos. Antes de retornar al mar, dijo que apelaran a él si alguna vez necesitaban ser protegidos de sus enemigos. Cierto día un gobernante chino entró en el territorio, comprobó que no había rey y reclamó las tierras para sí. Los vietnamitas clamaron por el retorno de Lac Long Quan, que respondió, tal como había prometido; salió del mar y capturó a Au Co, esposa del gobernante chino. Como no pudieron recuperarla, los invasores chinos abandonaron el país y Au Co dio a luz a los Hung, los primeros gobernantes autóctonos del norte de Vietnam.

Según el relato del mito fundacional de Camboya, un día apareció en la costa de Camboya un brahmán indio llamado Kaundinya. Cuando la princesa dragona local se acercó remando para saludar al forastero, éste disparó una flecha con su arco mágico, flecha que golpeó la embarcación. En consecuencia, la princesa dragona accedió a casarse con Kaundinya que, a su vez, le regaló ropas con las que vestirse. La alegría del suegro de Kaundinya fue tal que secó un territorio para el establecimiento del reino de Camboya.

Con esta leyenda Camboya celebraba algo más que el enlace entre un forastero y una diosa local de la fertilidad: reconocía que su existencia dependía de la unión entre la cultura y naturaleza.

En los pueblos de Borneo, una de las convicciones más difundidas sostiene que antaño, encima del mar primitivo, había una serie de residencias divinas y que los dioses que las habitaban arrojaron piedras para formar las islas del mundo. Los iban, del este de Malasia, sitúan sus orígenes tribales en una zona próxima a La Meca. Desde allí el héroe Bujang emprendió una emigración que aún perdura a medida que las tribus se desplazan por las selvas de Borneo en busca de tierras de cultivo.

jueves, 25 de julio de 2024

OCEANÍA

La mitología polinesia es extraordinariamente homogénea si tenemos en cuenta la extensa zona que ocupan sus habitantes (un triángulo formado por Nueva Zelanda, Hawai, isla de Pascua; y los archipiélagos de Tonga, Samoa, Tahití y Tuamotú). Los recuerdos de las migraciones que poblaron las diversas islas están presentes en las leyendas de los viajes emprendidos por los dioses y héroes. La figura preferida era Maui, versión menor del héroe griego Heracles. Aunque diversos relatos celebran sus extraordinarias hazañas, las logró más mediante triquiñuelas que por la fuerza. Maui alzó las islas desde el lecho del océano con un maxilar y cogió el sol con el nudo corredizo de un lazo, después apartó el cielo con un atizador, dejando unas marcas oscuras que aún se perciben en las nubes portadoras de lluvia.

El paralelismo entre las mitologías de Polinesia y la antigua Grecia también está presente en la historia de la creación. Según los maoríes de Nueva Zelanda, el dios del cielo Rangi estaba tan enamorado de Papa, la madre tierra, que su cópula ininterrumpida dejó encerrados a sus hijos en el útero de Papa. El abrazo apasionado de las deidades griegas Gea y Urano surtió el mismo efecto. Los dioses y las diosas aprisionados rechazaron la propuesta de asesinar a sus progenitores y finalmente separaron a Rangi y a Papa (posteriormente Maui obligó a subir aún más a Rangi con su atizador). El dios de la tormenta Tawhiri-Matea, que estaba de parte de su padre Rangi, causó estragos durante la separación inicial. De todos modos, el sino de Rangi fue levemente comparado con el de Urano, dios del cielo griego. Para ayudar a su hijo Crono a hacer frente a su padre excesivamente apasionado, la diosa de la tierra Gea preparó una potente hoz de afiladas puntas. Crono castró a su padre con el arma y liberó a sus hermanos y hermanas.

Melanesia (al este de Polinesia, abarca; la isla de Papúa, los archipiélagos del Almirantazgo, las Salomón, las Banks, Nueva Bretaña y las remotas islas Fiji), es la segunda de las partes en que se divide Oceanía.

Los habitantes de Nueva Bretaña explican la llegada del mal como obra de To-Karvuvu, hermano medio tonto de To-Kabinana. A través de un acto temerario, To-Karvuvu proporcionó al tiburón sus terribles dientes. La rivalidad eterna de estas deidades gemelas refleja un modo de pensar según el cual los contratiempos y las desdichas se deben a los fallos humanos y a un entorno hostil.

La tradición mitológica de Micronesia (archipiélagos de las Gilbert, las Marshall, las Marianas y las Carolinas) es la menos definida de Oceanía. Al parecer, ha tomado elementos de los mitos melanesios y polinesios, así como ideas introducidas por los viajeros europeos (el primer visitante europeo fue Magallanes, que en 1.521 llegó a Guam). Por ejemplo, en las islas Gilbert la idea de que la muerte llegó al mundo como consecuencia de que los primeros habitantes dañaron un árbol sagrado, presenta claras alusiones cristianas.

Las creencias tradicionales de Micronesia abordaban, principalmente, la veneración de los antepasados. Los habitantes de las Gilbert siempre distinguieron dos tipos de seres a los que apaciguaban. Se trataba de los dioses –anti- y de los antepasados divinos -anti-ma aomata-. Aunque los humanos vivos –aomata- realizaban sacrificios regulares para ambos grupos, lo que más les interesaba era mantener la buena voluntad de antepasados como Taburimai. En su condición de primer vástago humano de los dioses originales, Taburimai navegó en torno a las islas, tomó esposa e inauguró la vida civilizada. Su hijo Te-ariki-n-tarawa trepó por el árbol sagrado hacia el cielo, donde contrajo matrimonio con Ne Te-reere, diosa del árbol. Los habitantes de las islas Gilbert sostienen que la humanidad desciende de estos antepasados aventureros.

miércoles, 24 de julio de 2024

JAPÓN

El célebre mito de la creación de Izanagi y su esposa-hermana Izanami procede de un conjunto de textos y apenas esclarece el pensamiento japonés antiguo.

El shintoismo es el sistema de creencias más antiguo de Japón. Fue una mezcla de diversas creencias. Abarcó el chamanismo, que aprendieron en el noroeste asiático cuando colonizaron las islas, así como las prácticas animistas de los airu, los primeros habitantes.

Para Shotoku Taishi (príncipe heredero, 572-621) las tres creencias del Japón eran la raíz, el tronco y las ramas y los frutos y las flores de un gran árbol. El shintoismo era la raíz primaria, arraigada en el fértil suelo de las leyendas populares. El confucionismo cumplía la función de tronco y ramas robustos del orden social y de la sabiduría. El florecimiento del espíritu era alentado por el budismo, cuyos frutos posteriores incluyen el zen.

El shintoismo siempre ha sido el núcleo del culto nacional, ya que los japoneses consideran que la familia imperial desciende de Amaterasu, diosa del sol.

En algún momento del pasado lejano Amaterasu desplazó a Kunitokotachi, antepasado de Izanagi e Izanami. Este dios preexistente se ha convertido en el espíritu oculto del universo y ya no es la deidad creadora de antaño.

Aunque a ciencia cierta nada se sabe acerca de las primeras creencias del shintoismo, el mito posterior de Izanagi e Izanami pone de relieve una de sus grandes preocupaciones: la muerte y la desintegración física. La diosa Izanami murió mientras paría a Kagutsuchi, dios del fuego. Afligido, Izanagi fue a buscarla a los infiernos. Izanami lo recibió en la puerta y le pidió dos cosas: que esperara mientras ella organizaba su propia liberación y que no la mirase de cerca. Cuando la diosa se fue, Izanagi se impacientó y encendió una púa de su peine para iluminar el pasillo que se extendía más allá de la entrada. El espectáculo con que se encontró lo horrorizó: los gusanos se apiñaban sobre el cuerpo putrefacto de Izanami. Ultrajada y humillada, Izanami pidió a las brujas de la muerte que destrozaran a su marido.

Este relato es muy distinto al mito griego equivalente del músico Orfeo. Cuando éste transgredió la petición de su amada Eurídice y la miró al salir de los infiernos, ella se convirtió en un espectro de niebla y desapareció para siempre.

Jizo Bosatsu es la figura fundamental que consuela a los muertos. Se lo representa como un monje de rostro afable, con la cabeza rasurada, vestido con una larga túnica y sujetando un bastón en cuyo extremo hay anillos que repican. Se cree que tiene la capacidad de redimir a las almas del infierno y llevarlas de regreso al cielo.

sábado, 20 de julio de 2024

INDIA

El kalpa, un día y una noche del dios creador Brahma, abarca 8.640.000.000 de años de cálculo humano y 2.000 ciclos del mundo.

Al concluir 100 años de días y noches de Brahma, el universo se disuelve antes de iniciar otro siglo de descanso de Brahma y un ciclo renovado de creación.

El propósito de los ascetas indios siempre ha sido escapar del ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento. Con la liberación, dejan atrás las penas y los entusiasmos desviadores de la existencia corriente y entran en una esfera de conciencia más elevada.

Los bodhisattvas que siguieron a Buda –salvadores llenos de compasión por los sufrimientos del mundo- intentaron guiar gradualmente a las personas hacia la iluminación. El ejemplo es Avalokiteshvara, que en China se convirtió en Guan Yi, diosa budista de la compasión. Cuando alcanzó la iluminación Avalokiteshvara prefirió no pasar a un estado de beatitud y se quedó en la tierra a fin de proporcionar auxilio a los sufrientes.

El budismo se extendió por el norte hacia el Tíbet y luego por China, Corea y Japón. Por el sur también se difundió hasta Sri Lanka y sureste asiático. En India fue prácticamente reabsorbido por el hinduismo y, el propio Buda fue asimilado como novena reencarnación de Vishnú.

El hinduismo sostiene que el bienestar de la sociedad india depende de la casta sacerdotal: los brahmanes. Su conocimiento celosamente guardado del “Rigveda” –la colección más antigua de himnos hindúes- siempre se utilizó para justificar el poder que esgrimen. Buda no era brahmán, sino guerrero (ksatriya) y, por tanto, era indiferente a las distinciones de casta.

El jainismo era otro sistema de creencias que se ha mantenido al margen del hinduismo tradicional.

Los arios que alrededor de 1.700 a.C. destruyeron las antiguas ciudades de Harappa y Mohenjo-Daro adoraban los fenómenos naturales. La deidad suprema era Indra, dios de la tormenta, cuya arma era el rayo. En tanto que Purandara (“destructor del fuerte”) les concedió la victoria sobre los pueblos que vivían en ciudades amuralladas y fortificadas. El personaje de Indra que aparece en el “Rigveda” se parece mucho a un jefe guerrero. Se lo presenta como un gran luchador, matador de demonios y generoso bebedor de una bebida preparada por Soma, dios de los rituales. Probablemente se trataba de un alucinógeno y parece que las cualidades estimulantes de la bebida llamada soma fueron apreciadas por los dioses y sus sacerdotes, los brahmanes.

Otra deidad importante que se menciona en el “Rigveda” es Agni, dios del fuego. Es evidente que los himnos dedicados a Agni fueron compuestos por poetas embriagados con el jugo de la planta de Soma. Probablemente el creciente interés que se desató por la práctica del yoga a partir de 900 a.C. se debiera al anhelo de recuperar el éxtasis, que se perdió cuando los arios abandonaron las montañas donde crecía la planta.

Aunque las pruebas existentes son escasas, los hallazgos arqueológicos de Harappa y Mohenjo-Daro sugieren que probablemente hubo otras deidades –como Devi, la diosa madre y Shiva en tanto yogui divino- de origen anterior al de los arios.

Indra, Agni y Soma sufrieron una transformación. Aunque Indra siguió siendo la figura popular del panteón hindú, perdió su poder y su dignidad. Agni dejó de ser venerado y Soma se convirtió en la luna. Se dice que sus fases creciente y menguante se debían a que cada mes el dios tomaba de su orilla la bebida celestial. En lugar de estas deidades védicas surgieron Vishnú, Shiva, Devi y el oscuro Brahma. En el “Rigveda”, Vishnú aparece como dios del sol que sostiene el cielo y ayuda a Indra a matar demonios. Bajo la forma de Rudra (“aullador”), Shiva se sitúa en los límites del panteón y acecha con una fuerza siniestra que provoca o evita desastres. La diosa Devi y Brahma no desempeñan el menor papel en los primeros textos. La deidad creadora del “Rigveda” es Hiranya-garbha (“útero de oro”). Sólo hacia el fin del primer milenio a.C. Brahma fue identificado con Hiranya-garbha y el huevo de oro del que procede toda la nación.

Como su único interés es la estructura global del universo, Brahma da carta blanca a Vishnú y a Shiva como deidades que se dedican a la lucha contra el mal.

Vishnú y Shiva intervienen en los asuntos humanos cuando es necesario, pero se abstuvieron por primera vez cuando recibieron un desafío de Mahisha, un demonio-monstruo que había adquirido una fuerza invisible a través de terribles austeridades. Con excepción de la diosa Devi, ninguna deidad estaba dispuesta a retar al colosal búfalo de agua. En situación semejante, el panteón mesopotámico nombró a Marduk defensor contra la dragona Tiamat; con el fin de que estuviera preparada para la contienda, las deidades hindúes transmitieron sus poderes a la diosa. Bajo la forma de Durga, de diez brazos (“inaccesible”), Devi acudió a la batalla con Mahisha. Tras titánica lucha dominó al ser monstruoso, quedando garantizada la ascendencia de Devi, actualmente la deidad suprema del panteón hindú.

La incineración es una práctica fundamental de la vida ceremonial hindú. En el “Rigveda”, el dios del fuego, Agni consume el cuerpo durante la incineración y transporta el alma hacia una existencia maravillosa en el cielo. El ritual suele tener lugar junto a un río, de ser posible el Ganges, que los hindúes consideran el río más sagrado que existe, capaz de purgar los pecados de los que se bañan en sus aguas. 

jueves, 18 de julio de 2024

EUROPA DEL NORTE

Los vikingos se caracterizaron por una rápida aceptación del peligro y por su profundo desprecio hacia los que no soportan dificultades, lo cual se refleja en el dramatismo de sus mitos. La muerte en el campo de batalla era un acontecimiento feliz porque las Valquirias llevaban a los gloriosamente muertos al Valhalla, el palacio de Odín. Una vez allí, los héroes muertos en combate estaban de fiesta por la noche y durante el día libraban combates simulados preparándose para Ragnarök, la batalla final que sería testigo de la destrucción total en la llanura de Vigrid. Según la “Edda prosaica”, de las cenizas de Ragnarök, surgiría una nueva tierra, “verde y fresca, con trigales que crecen sin ser sembrados”. Además, algunos dioses –incluidos Balder y su hermano ciego Hod- regresarían del mundo de los muertos y repoblarían la tierra.

El valor y la astucia de los vikingos se reflejan en las aventuras de sus dioses. La violencia imprevisible del mundo vikingo queda de manifiesto, sobre todo, en los actos de Loki, jefe de los gigantes y los monstruos en la batalla final contra los dioses y los héroes. Sturluson describe a esta deidad traviesa como “atractivo y apuesto, aunque su disposición es hacia el mal y su estado de ánimo muy mudable. Siempre engaña y constantemente mete a los Aesir en graves dificultades, aunque a menudo también los ayuda con su astucia.”

En el mito de Balder aflora una faceta más siniestra del personaje de Loki y se muestra tan perverso como sus tres temibles hijos: la serpiente del mundo Jormungandr, el lobo Fenrir y Hel, la diosa de la muerte.

Loki era miembro de los Aesir, los dioses guerreros que vivían en Asgard. Según Sturluson, la palabra “Aesir”deriva de “Asia”. Este hecho lo llevó a creer que Thor era nieto de Príamo de Troya y Odín su descendiente en vigésima generación. Aunque parece improbable, cabe la posibilidad de que los Vanir –grupo secundario de deidades, encabezado por Freyr y Freyja- se trasladaran hacia el oeste en fecha posterior.

Los Aesir y los Vanir combatieron hasta que, al darse cuenta de que ninguno de los grupos obtendría la victoria definitiva, aunaron fuerzas y libraron una guerra constante contra los gigantes del hielo, descendientes de Ymir. Este ser primordial surgió de las olas heladas y se lo relacionó con el frío entumecedor, que los vikingos conocían perfectamente por sus expediciones a través de las aguas glaciales. Creían que el cuerpo de Ymir proporcionó la materia prima a partir de la cual Odín creó el mundo con Vili y Ve.

Los miembros de alto rango de la sociedad germánica eran enterrados en embarcaciones y se les proveía generosamente de alimentos, adornos y piezas de armadura. Dichos entierros ponían de relieve la importancia que las embarcaciones tenían para estos pueblos.

El paisaje noreuropeo, a menudo congelado y desolado, se refleja en la mitología de esta región del mundo. Por ejemplo, en el mito vikingo el mundo era una extensión vacía y helada hasta que la vaca Audumla lamió un bloque de hielo salado, del que surgió el primer hombre.

Thor, dios vikingo del trueno, esgrime su potente martillo, Mjolnir, y aún tiene un gran atractivo, como lo demuestra la popularidad de los cómics que perpetúan su mito.

lunes, 15 de julio de 2024

EUROPA CELTA Y CRISTIANA

CRONOLOGÍA:

387 a.C.: Las tribus celtas saquean Roma.

228 a.C.: Los celtas colonizan Galacia, en Asia Menor.

50 a.C.: Julio César concluye la conquista de la Galia (lo cual le costó 10 años).

47 d.C.: Los romanos invaden Britania.

250 d.C.: El emperador Decio persigue a los cristianos.

312 d.C.: El emperador Constantino tiene una visión cristiana antes de la batalla del Puente Milvio.

337 d.C.: Constantino es bautizado en su lecho de muerte.

410 d.C.: Las legiones romanas se retiran definitivamente de Britania.

431 d.C.: El Concilio de Éfeso decide que la Virgen María es la madre de Dios.

441 d.C.: Los anglosajones inician la colonización de Inglaterra.

461 d.C.: Muerte de San Patricio, patrón de Irlanda.

597 d.C.: San Agustín convierte al cristianismo a los anglosajones, pero no consigue llegar a un acuerdo con los obispos de la Iglesia celta.

789 d.C.: Primera incursión vikinga contra Inglaterra en Weymouth, Dorset.

800 d.C.: Carlomagno es coronado como emperador del Sacro Imperio Romano.

902 d.C.: Los vikingos establecen una base permanente en Dublín.

Los ciclos mitológicos de Irlanda son extensos y están pletóricos de incidentes. Por cierto, sólo se han publicado la mitad de las 400 narraciones que hoy se sabe que existen. Los estudiosos modernos han dividido estos relatos en cuatro ciclos principales:

El primero se ocupa de las actividades de los tuatha de Danann, “pueblo de Danann”. La principal divinidad que se menciona es Dagda, hijo de Danann, poseedor de un caldero mágico con el cual devolvía la vida a los muertos. Cabe la posibilidad de que ese utensilio maravilloso fuese el prototipo del Santo Grial, en torno al cual surgieron muchas leyendas. Se decía que el Grial era el copón del que Jesús y sus discípulos bebieron durante la última cena; también, que recogió la sangre que manó de la herida de lanza sufrida por Jesús en la Crucifixión.

El segundo ciclo se ocupa de los héroes del Ulster, sobre todo de Cuchulainn, guerrero semidivino y defensor de toda Irlanda.

El tercer ciclo está formado por las aventuras de los reyes legendarios. Como estos gobernantes lucharon a menudo entre sí, dieron a Morrigan –diosa de la guerra- muchas oportunidades de sembrar de muertos el campo de batalla.

Imaginaban a Morrigan como un cuervo y esta diosa encarnaba todo lo salvaje y perverso de las fuerzas sobrenaturales. Empero, su crueldad no tiene nada en común con la lúgubre alegría de los dioses germánicos del norte de Europa.

Los héroes celtas gustaban mucho de medirse entre sí en un combate cuerpo a cuerpo. Muchos de estos duelos tremendos se describen en el cuarto ciclo, basados en las aventuras de Finn mac Cumhaill, que encabezaba a los Fianna, grupo de guerreros probados y de confianza. Uno de los partidos políticos del presente recuerda a ese grupo con su nombre: Fianna Fail (“los soldados del destino”).

Por toda Europa aún es posible encontrar cruces celtas rebuscadamente labradas. Estas cruces, ejemplo de la cultura altamente desarrollada de los celtas, presentan semejanzas con el crucifijo cristiano.

domingo, 14 de julio de 2024

CHINA

La mitología relacionada con los poderes celestiales se amplió en los siglos posteriores a la dinastía Chang. Se aceptó una lista de gobernantes divinos; a los 12 emperadores celestiales les seguían 11 emperadores terrenales y 25 soberanos. A continuación aparecían los héroes culturales.

En algunas representaciones Shennong y Fuxi (dioses-héroes) presentan cuerpo de serpiente y cabeza humana.

El taoísmo es la religión china autóctona de la salvación individual que se opone a la filosofía moral del confucionismo y que, como el budismo importado, se popularizó en los años de crisis de los siglos III y IV d.C.

Es posible que Guan Yi, diosa de la misericordia, sea la contribución más importante que China hizo a la mitología budista. Por lo que parece, evolucionó a partir del bodhisattva indio Avalokiteshvara, hacia el final de la dinastía de los T’ang. Quizá el añadido de compañeras a los bodhisattvas inició el proceso por el cual Guan Yi se convirtió en una deidad específica. En Tíbet, la esposa de Avalokiteshvara era Tara, a la que en ocasiones se llamaba Pandaravasini (“vestida de blanco”). Puesto que Pai-i Guan Yi es una traducción literal del título de Tara al chino, cabe pensar que los atributos de Tara se combinaron con el carácter compasivo de Avalokiteshvara y crearon una nueva y poderosa diosa madre. En su condición de dadora de hijos, Guan Yi atrajo a los consagrados a la veneración de los antepasados.

Como los chinos creen que las montañas conducen al mundo espiritual, a menudo se erigen templos en las laderas de éstas.

viernes, 12 de julio de 2024

AUSTRALIA

Los aranda de la zona central de Australia utilizan la palabra Alchera (“tiempo de los sueños”) para describir la época remota en que los espíritus ancestrales deambulaban por la tierra. Todos los grupos aborígenes creen que durante el tiempo de los sueños los espíritus que duermen bajo tierra despertaron y se desplazaron, modelando el paisaje, creando a los humanos y enseñándoles las artes de la supervivencia. Cumplido el trabajo, volvieron a dormir.

Como tantos otros pueblos aborígenes, los aranda tienen por antepasado tribal a la lagartija. Prácticamente se han olvidado de Altjira, el dios del cielo con patas de emú, pero recuerdan con nostalgia las hazañas de Mangar-kunger-kunja (“papamoscas”) durante el Alchera. La veneración de la lagartija es bastante corriente. En casi todos los puntos del mundo en los que la lagartija es autóctona, los pueblos han sentido cierta afinidad con ella, probablemente por la forma reconocida de su “mano”. Solo en Irán el profeta Zoroastro maldijo a la lagartija por se compañera de los condenados.

Durante el viaje ritual por el interior del continente, los descendientes aborígenes masculinos de Uatikutjara (tribu de los hombres lagartija) repiten sus hazañas legendarias –excavan charcas, levantan refugios en las rocas, cazan canguros y practican ritos secretos- y representan la pelea que los dos hombres lagartija de la leyenda tuvieron con Kulu, el hombre luna.

El bumerang, de importancia tan decisiva para la supervivencia de los aborígenes, fue muy popular. Según un grupo aborigen, Bobbi-Bobbi –deidad de los antepasados- creó el bumerang de una de sus costillas.

jueves, 11 de julio de 2024

AMÉRICA DEL SUR

Uno de los típicos mitos sobre el origen es el que narran los bakairi del centro del Brasil. Se refiere a los héroes gemelos Keri y Kame, hijos de Oka, el espíritu del jaguar. Al tragarse dos huesos, la esposa de Oka quedó embarazada, lo que llevó a su enfurecida suegra a matarla. Antes de morir Keri y Kame fueron arrancados de su útero.

Los héroes crecieron y mataron a su perversa abuela incendiando la selva, pero quedaron gravemente heridos por las llamas. Keri y Kame recuperaron su excelente salud y decidieron pasar de la forma animal a la humana. A continuación apartaron el cielo de la tierra, pusieron el sol y la luna y crearon al fuego sacándolo del ojo de un zorro y el agua extrayéndola de una serpiente.

Según los warao de Guyana, los seres humanos llegaron a la tierra de casualidad. Al parecer, Kononatu (“nuestro hacedor”) quería que la humanidad vivieran en el cielo, pero un joven cazador descubrió un agujero y descendió a la tierra por las ramas de un árbol gigante. Por pura curiosidad los demás habitantes humanos del cielo lo siguieron. Y posteriormente descubrieron que no podían regresar porque una mujer gorda había quedado atascada en el agujero del cielo.

Los warao también se refieren a la tristeza de Kononatu, que se abstuvo de abrir otra entrada en el cielo por la mala conducta de la humanidad en la tierra. En concreto, el dios celestial estaba disgustado por la buena disposición de las muchachas a copular con las deidades acuáticas. Las muchachas osaron nadar en un lago sagrado y dieron luz a una perversa horda de serpientes.

Los arawak, que viven al sur de los warao en la cuenca del Orinoco, narran la introducción de las enfermedades y la muerte. Según la tradición arawak el dios creador Kururumany se disgustó al ver que la humanidad se había vuelto corrupta y perversa, recuperó su don de la vida eterna e introdujo en el mundo males como las serpientes y las pulgas. Tras Kururumany aparece el dios celestial Aluberi, apenas recordado, que no desempeña un papel significativo en la mitología arawak.

Los incas también adoraron a una deidad creadora llamada Viracocha, a quien consideraban creadora del Sol en el principio de los tiempos, renunciando a su parte de divinidad. Empero, Viracocha a menudo estuvo subordinado a Inti y en Coricancha, el gran templo de Cuzco, se lo consideraba hijo de Inti. Es posible que los cronistas españoles erraran el sentido de la naturaleza del panteón inca al interpretarlo en función de la mitología griega y romana. De hecho, es probable que los incas adoraran a una serie de dioses y diosas en tanto que formas distintas de una misma deidad: el propio Inti.

Convertida en magníficas ruinas, la antigua ciudad inca de Machu Pichu, era el sitio donde se adoraba a Inti, dios del sol.

lunes, 8 de julio de 2024

AMÉRICA DEL NORTE

Hay pruebas de que tuvo lugar un traslado de población a gran escala en el siglo XIII. Una serie de tribus nómadas pasaron de Asia a Alaska a fin de escapar de la violencia del jefe mongol Gengis Khan. Posteriormente se dispersaron por Canadá y se trasladaron al sur hasta Arizona, donde formaron los pueblos apache y navajo.

Los chippewa del este de Canadá recuerdan que el espíritu de la serpiente bendijo a un valiente porque había resistido a un prolongado ayuno. Al joven se le prometió que llegaría a viejo y la amable serpiente lo visitó en sueños y le advirtió de la existencia de un peligro inminente.

Los chamanes actúan como intermediarios entre el mundo de los espíritus y los seres humanos. En contraste con el sacerdote, el chamán no está instruido en el conjunto del saber existente, sino que adquiere sus propios poderes. Existen relatos contemporáneos de la última etapa de este desarrollo personal. Se sabe que en 1.968 varios huichol “se realizaron” mediante el uso de peyote, droga extraída de un cactus sin espinas.

El relato de la creación de los haida cuenta que en los inicios del tiempo Sha-lana gobernaba un reino situado en lo alto de las nubes. Debajo se extendía en todas direcciones un inmenso mar vacío. Cuando Cuervo –el principal criado de Sha-lana- fue despedido, se sintió tan horrorizado que agitó las alas desesperado y así revolvió el océano primitivo, provocando el crecimiento de las rocas. Luego, Cuervo creó a los seres humanos a partir de conchas e introdujo el sol y el fuego, robando éste último al cielo.

Coyote, el dios timador de los haida y muchos otros pueblos occidentales, es una figura menos benigna que Cuervo. Le gustaba presenciar la llegada de la muerte, a pesar de que la primera víctima fue su hijo, envenenado por Serpiente de Cascabel. Deidades tan misteriosas como Cuervo y Coyote adquieren significado cuando se comprende que los indios norteamericanos creían que los animales eran los habitantes originales del continente y que eran exactamente iguales a los seres humanos, salvando el hecho de que éstos podían ponerse y quitarse sus ropas semejantes a pieles.

domingo, 7 de julio de 2024

ÁFRICA

La leyenda etíope sostiene que Aksum fue la sede del Arca de la Alianza y que allí la llevó Menelik, hijo de Salomón y la reina de Saba. Según la constitución reformada de Etiopía, de 1.955, el emperador Hailé Selassié descendía “sin interrupción de la dinastía de Menelik”. La mayoría de los pueblos reconoce a una deidad suprema y todopoderosa. Los zulúes de África del Sur le llaman uKqili (“el sabio”), mientras que los akan de Ghana la conocen como Brekyirihunuade (“el que lo sabe y lo ve todo”). Cuando un rayo afecta al ganado dicen que uKqili ha sacrificado carne para servirla en su propia mesa. Conocido también con el nombre de Unkulunkulu (“jefe”), el dios del cielo zulú siempre estuvo considerado como el poderoso defensor de una nación guerrera. También es uMabonga-kutuk-izizwe-zonke (“el que ruge de tal modo que todas las tribus son dominadas por el terror”).

Otro mito africano común es la explicación de la mortalidad. Prácticamente todas las tribus cuentan con relatos que se refieren a mensajeros de la deidad suprema que transmiten instrucciones equivocadas a la humanidad. Según la versión zulú, la lagartija que porta el anuncio de la muerte deja atrás al camaleón que lleva las nuevas de la vida eterna. El camaleón llega tarde y se desanima al ver que las primeras personas han aceptado como verdaderas las palabras de la lagartija. Otra explicación de la muerte atribuye directamente la culpa a los seres humanos.

La idea del infierno no está arraigada en la mitología africana. Tradicionalmente, los zulúes situaban la morada de los muertos en el cielo. Los bosquimanos del desierto del Kalahari también piensan que las estrellas eran, anteriormente, animales o personas. Los antepasados difuntos podían aparecer en la tierra en forma de serpientes. Los ashanti de Ghana incluso reconocían que un personaje tradicional ntoro debía su existencia a una pitón.

Hace mucho tiempo, la pareja humana no pudo tener descendencia y una pitón roció sus vientres con agua y entonó un hechizo. A su debido tiempo tuvieron hijos y posteriormente los descendientes de sexo masculino mostraron su gratitud enterrando a toda pitón muerta que encontraban.

sábado, 6 de julio de 2024

ROMA


Al menos se fundieron dos comunidades para crear la ciudad original de Roma, acontecimiento que probablemente es celebrado en la leyenda del rapto de las sabinas. Rómulo, fundador de Roma, decidió superar la escasez de mujeres que sufrían sus súbditos tomando prisioneras a las esposas y a las hijas de las tribus sabinas vecinas durante una celebración religiosa. Como era de prever, los hombres desposeídos retornaron en gran número y asediaron la ciudad. Cuando los romanos huyeron en desbandada. Rómulo pidió ayuda a Júpiter. El dios hizo que las cautivas se quejaran de que no podían quedarse quietas y ver cómo sus parientes se mataban entre sí. De esta forma, romanos y sabinos acordaron unirse en una única federación.

Rómulo y su gemelo, Remo, eran descendientes de un antiguo rey que había sido destronado. El usurpador había obligado a la madre de aquéllos, Rea Silvia, a convertirse en vestal con el propósito de poner fin a ese linaje real. El historiador Tito Livio escribió a finales del primer siglo a.C.: “Pero la fundación de nuestra gran ciudad estaba en manos de las Parcas y el inicio de nuestro inmenso Imperio se debió a la protección de los dioses. Rea Silvia fue violada y parió gemelos. Declaró que el padre desconocido era Marte... tal vez lo creyó realmente o le pareció mejor simular que un dios era el causante de su desgracia.” El usurpador hizo arrojar a los gemelos al Tíber, pero fueron rescatados, primero por una loba y un pájaro carpintero (animales sagrados para Marte) y luego por un pastor que los crio en su choza. Posteriormente, los hijos de Rea Silvia devolvieron el trono al padre de ésta. Al llegar a adultos decidieron fundar una ciudad en el sitio donde los habían salvado. De todos modos, el proyecto se frustró con una disputa en la que Rómulo mató a Remo.

Solo en un caso Roma mantuvo su independencia mitológica. Se trata de la historia de Eneas, el héroe fundador. Para afirmar la antigüedad de los romanos y, al mismo tiempo, guardar una cómoda distancia con las glorias de los antiguos griegos, Eneas fue presentado como troyano. Su huida del sitio griego de Troya se convirtió en el punto de partida para la historia romana. Rómulo encajó perfectamente en este mito naciendo varios siglos después en la ciudad de Lavinium, fundada por Eneas.

El Foro Romano albergaba una serie de templos, entre los que figura el de Vesta, protectora de la nación romana y diosa del fuego del hogar. Seis vírgenes vestales se ocupan de mantener encendida su llama eterna.


Romano

Griego

Autoridad

Símbolo

JÚPITER

ZEUS

Deidad principal

Trueno

NEPTUNO

POSEIDÓN

Mar, agua

Tridente

MARTE

ARES

Guerra

Lanza

APOLO

APOLO

Sol, profecía

Sol

VULCANO

HEFESTOS

Trabajo del metal

Martillo

MERCURIO

HERMES

Comunicaciones, comercio

Sandalia alada

JUNO

HERA

Reina de los dioses

Cornucopia

MINERVA

ATENEA

Ciencia, habilidades manuales

Búho

VENUS

AFRODITA

Amor

Concha

VESTA

HESTIA

Fuego

Tea

CIBELES

DÉMETER

Agricultura

Espiga

viernes, 5 de julio de 2024

AMÉRICA CENTRAL

Los aztecas creían que cuatro eras o “soles” habían precedido a aquélla en que vivieron y que, al final de cada era, el pueblo fue destruido. Suponían que la era de los aztecas concluiría con un terremoto cataclísmico, después del regreso de Quetzalcóatl, dios pájaro-serpiente (el dios principal de los aztecas). Esta compleja deidad había sido el dios tribal de los toltecas, los principales guerreros de México antes del surgimiento de los aztecas.

A comienzos de la primera era, Quetzalcóatl creó a los seres humanos con los huesos de los muertos que sacó de los infiernos y que roció con su sangre. También les transmitió el conocimiento de la agricultura y de la artesanía. Al final Quetzalcóatl sucumbió a su deseo de muerte y embarcó en una balsa de serpientes rumbo a una tierra encantada. Hernán Cortés aprovechó la profecía según la cual, a semejanza del celta Arturo, Quetzalcóatl volvería un día desde el mar e hizo creer a los aztecas que la deidad, blanca y con barba, estaba entre los españoles.

Los aztecas creían que debían sustentar al dios solar reinante mediante la provisión constante de sangre y corazones humanos.

Tikal, situada en el corazón de la selva guatemalteca, fue una gran ciudad ceremonial que los mayas construyeron entre 300 y 900 d.C. El nombre significa: “sitio donde se oyen las voces de los espíritus” y alude a la creencia maya moderna según la cual por la noche los espíritus de los antepasados retornan a la ciudad.

jueves, 4 de julio de 2024

GRECIA

La leyenda griega consideraba al rey cretense Minos como el primer soberano de los mares. La madre de éste fue una princesa del oeste de Asia llamada Europa que, desde el puerto cananeo de Tiro, fue trasladada a la fuerza a la isla de Creta. El mito de su rapto a manos de Zeus, deidad suprema de los griegos, expresa parte de la deuda que Europa tuvo con sus vecinos orientales más avanzados. Cadmo, hermano de Europa, la buscó inútilmente por las islas hasta que el oráculo de Apolo, en Delfos, le dijo que se olvidara de su hermana y se estableciera en la Grecia continental. Así lo hizo y en Beocia fundó la ciudad de Tebas. Además a Cadmo se le reconoce el honor de haber introducido el alfabeto en Grecia.

Aunque al principio los antiguos griegos asimilaron los mitos y leyendas de pueblos más arcaicos, pronto superaron esa herencia. Valga como ejemplo de préstamo creativo la historia de los trabajo de Heracles. El descubrimiento reciente de una épica sumeria acerca de las hazañas parecidas de Ninurta, hijo del dios del aire, Enlil, no deja la menor duda acerca de que antaño existió en el oeste de Asia una difundida tradición sobre una figura poderosa que tenía garrote, arco y una piel de león. Sin embargo, los griegos se apoderaron del mito al permitir que el semidivino Heracles se convirtiese en dios.

La “Teogonía” de Hesíodo consigna el ascenso de Zeus hasta la máxima posición en el panteón griego. Relata la rebelión del dios contra Cronos, su padre, y hace una lista de los numerosos hijos que Zeus tuvo con mujeres mortales e inmortales. También alude a la cólera de Hera, esposa de Zeus, por esas aventuras.

No cabe duda de que Hera fue una diosa terrestre prehelénica, cuyo culto estaba tan fuertemente arraigado que hubo que asimilarle al de Zeus. Evidentemente, su turbulento matrimonio fue consecuencia de la imposición del culto del padre celestial sobre el de la madre tierra, fuertemente establecido. En una ocasión en que Hera se excedió en la persecución de Heracles, Zeus la colgó del cielo y sujetó sus pies de un yunque.

Se creía que Zeus y Hera habían contraído matrimonio en Creta, además de en otros sitios. Y fue en esta isla, casi un milenio antes de la aparición de Homero y Hesíodo, donde los antiguos griegos sufrieron su primer y más serio reto a su tradición mitológica. Los isleños de Creta –los minoicos- contaban con una religión que no solo tenía una diosa-madre todopoderosa, sino un dios que moría y renacía, como las deidades de Asia occidental. Alrededor del año 1.450 a.C., los griegos conquistaron Creta y ambas mitologías se fundieron. Por ejemplo, se modificó el mito del nacimiento Zeus para permitir su crianza oculta en Creta, después de que su madre Rea, diera a Cronos, para que devorara en lugar de al niño, una piedra envuelta en pañales (Cronos devoraba a sus hijos porque se había pronosticado que uno de sus vástagos lo destronaría).

El culto de Zeus no pudo sustituir la muerte y resurrección anual de su equivalente cretense porque la muerte no podía rozar al inmortal Zeus. Después de la caída de Cronos, en que el universo se repartió entre Zeus y sus dos hermanos Poseidón y Hades, a Zeus le correspondió reinar en el cielo, a Poseidón en el mar y a Hades en el infierno. Consideraban territorio común el monte Olimpo (sede de los dioses en Tesalia) y la tierra.

Dionisio era un dios que moría y renacía al que tal vez los antiguos griegos heredaron de Creta; era una deidad relacionada con los toros y el vino. La tauromaquia de los minoicos –que en la leyenda del héroe ateniense Teseo se confunde con el alimento del monstruoso Minotauro- quizá formara parte de las fiestas en honor a Dionisio.

La mitología y las leyendas griegas fueron de sumo interés para los romanos, que no habían imaginado a sus dioses con forma humana ni contaban con un conjunto de mitos relacionado con ellos. Gradualmente Júpiter fue considerado como Zeus, de la misma forma que se identificó a Marte y a Minerva con Ares y Atenea, adquiriendo estos dioses muchos de sus atributos y mitos.

La fusión definitiva del panteón grecorromano se produjo en el 148 a.C., después de que los romanos se anexaran toda Grecia.

En el ínterin, las conquistas de Alejandro Magno (monarca entre 336-323 a.C.) llevaron la influencia griega hasta la India. Su tolerancia de las creencias asiáticas dio pie a que los griegos adoptaran rápidamente nuevos cultos y los difundieran por Europa. Los más significativos fueron los de; Mithras (de Irán), Cibeles (de Asia Menor) e Isis (de Egipto).

El Partenón aún monta guardia sobre Atenas. Se trata del templo de Atenea, diosa cuyo nombre tomó la ciudad. Lo construyó Pericles durante el período de la Grecia clásica, de 448 a 463 a.C.

Las cumbres peñascosas del monte Olimpo, en el centro de Grecia, se consideraban la morada de los dioses del panteón griego.

El templo de Apolo en Delfos, albergaba el oráculo que decidió el destino de tantos héroes griegos. Su fama y autoridad eran tan grandes que los monarcas se trasladaron de todos los confines para consultarlo.

martes, 2 de julio de 2024

CANAÁN

Los cananeos creían que el hogar de un dios no era un templo levantado por el hombre –como pensaban los mesopotámicos-, sino una montaña: el monte Safón, situado al norte de Ugarit. Consideraban que ese monte era el hogar de Baal (que significa “señor”), el dios que desempeña el papel más destacado en los textos.

Uno de los principales mitos cananeos cuenta el descenso de Baal a los infiernos por orden de Mot, el dios de los muertos. Baal no pudo rechazar la invitación de Mot y en los infiernos se vio obligado a aceptar la comida de su anfitrión, de modo que tuvo que comer barro, el temido alimento de los muertos. Afligido, El se vistió de luto, echó ceniza sobre su cabeza e incluso se mutiló. Pero Anat (“señora de la montaña”), la esposa de Baal, no estaba dispuesta a perder a su marido y devolvió la vida al cadáver matando a Mot. Lo trató como a un trigal: lo cortó, lo cribó y lo sembró.

El mundo grecorromano conocía a Anat como Astarté, mito que fue asimilado y adoptado por los antiguos griegos. Según estos, Adonis era amado tanto por Afrodita, diosa del amor, como por Perséfone, reina de los infiernos. Como esta última no permitió la partida del apuesto joven, Afrodita descendió al mundo de los muertos para liberarlo. A diferencia de El, Zeus intervino en la disputa y decretó que Adonis pasara la mitad del año con cada una de sus admiradoras. El mito griego de Adonis no sólo debe mucho a los relatos sobre Baal, sino que se basa en el personaje que muere y renace de Tammuz, versión babilónica de Dumuzi. El culto a Tammuz, marido de Ishtar se difundió tempranamente por Canaán e incluso ocupó un lugar transitorio en la veneración hebrea.

Al parecer el panteón hitita también influyó en los antiguos griegos. Por ejemplo, existe un sorprendente paralelismo entre el titán griego Cronos y Kumarbi, rey de los hititas. En lugar de castrar al tiránico jefe supremo con una hoz, como hizo Cronos con su padre Urano, Kumarbi realizaba la hazaña mediante un simple mordisco.

Otro culto que supone la castración y que también se desplazó hacia el Oeste desde el Asia Menor fue el de Atis, amante de Cibeles, la diosa madre frigia. (Debe recordarse que, en 204 a.C. los partidarios de Atis tenían por costumbre cortarse los genitales).

NO MÁS VIOLENCIA DE GÉNERO

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