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domingo, 22 de junio de 2025

LA SANTA COMPAÑA

Miles de testimonios aseguran haber visto una procesión de figuras con sudario, que avalarían la existencia del mito gallego de la Santa Compaña. ¿Qué hay de cierto? Veamos las hipótesis más sugestivas y los relatos de algunos testigos

    A la «Santa Compaña» la describen como una procesión de figuras vestidas de blanco y cubiertas con sendas capuchas. El doctor Pereira regresaba a casa al filo de las dos de la madrugada tras atender un parto difícil en una aldea vecina. Al doblar un recodo del camino se encontró con «La Compaña». Era un grupo de unas ocho tétricas figuras vestidas de blanco y cubiertas con sendas capuchas comandado por un pálido individuo que portaba una gran cruz de madera. La fantasmal comitiva se movía en el más absoluto silencio, mientras un fuerte olor a cera quemada lo inundaba todo. De repente, el grupo se detuvo frente a la casa de Manolo, el de la ferretería. El pánico dominó al doctor Pereira que salió disparado, como alma que lleva el diablo, para refugiarse en su vivienda, al otro lado del pueblo. Atrás quedaba el «mito imposible» que había visto con sus propios ojos: «La Santa Compaña». Cuatro días después Manolo el ferretero moría de un infarto en la tasca del pueblo...

    Este es uno de los casos típicos y tópicos que el folklore y la cultura popular gallega amontona entre los relatos de los viejos lugareños de cualquiera de sus aldeas. Y es que resulta muy difícil, aún en los años noventa, encontrar una aldea o pueblo gallego en el que no exista, al menos, un testigo de estas insólitas apariciones

    Muchos han sido los literatos e intelectuales gallegos que han elegido «La Santa Compaña» como el argumento base de sus fábulas, y muchos también los antropólogos y sociólogos que han pretendido estudiar y comprender el mito. Pero todos los intentos de cuadricular esta tradición han sido pobres en resultados, ya que el mito de «La Compaña» ha sido asimilado de tal forma por la cultura rural gallega que sus variantes y matices son para ser clasificados alegremente. Cada pequeña localidad posee una «Santa Compaña» con personalidad propia

    Naturalmente existen casos abundantes para apoyar cualquiera de las creencias populares sobre ánimas, a pesar de que con el estudio serio y científico que algunos investigadores han hecho del mito, éste comienza a perder su aureola sobrenatural para encontrar, en muchos casos, una serie de respuestas posibles más lógicas y terrenales

    Según el estudio de algunos antropólogos o investigadores que se han ocupado del tema, en muchas ocasiones las apariciones de «La Compaña» se daban en lugares de características similares: terreno irregular, poca luz, un solo testigo y a altas horas de la noche... Algunos estudiosos, tras analizar casos concretos, llegaron a la conclusión de que en muchas ocasiones una pandilla de contrabandistas de tabaco, tan habituales en Galicia, o una partida de mariscadores, bien podrían haber sido tomados en la penumbra de la noche y por unos testigos pre-condicionados culturalmente, por una procesión de «ánimas en pena». Y no les falta razón


Tétricas Leyendas

Son muchos los casos que se han dado de personas que han visto la «Santa Compaña».

    Fernando Magdalena, del Centro de Investigaciones Psicobiofísicas de Vigo, confesaba que el número de casos de aparición de la «Santa Compaña» ha disminuido notablemente; para nosotros es debido en buena parte a la creciente iluminación y asfaltado de los caminos; para los «creyentes» la razón es que ahora se rezan más misas a los difuntos...

    Pero, aunque en menor número, las apariciones no han desaparecido. En El Ferrol Juan Pérez decía: «Estaba con mi hermano en el coche, cerca de la playa, cuando los vimos. Eran una media docena. Todos vestían túnicas blancas, como de monjes, y se movían en silencio por encima de las rocas. Nos quedamos petrificados sin poder decir palabra...».

    Bruno Alabau, otro testigo de la insólita aparición, fue el más explícito, ya que pudo presenciar el fenómeno desde cerca: «Fue en marzo de 1982, en Gisamo (La Coruña). Yo era boy-scout y me encontraba con mis compañeros en una acampada de fin de semana. Después de la cena, ya era de noche, hicimos un «acecho», una especie de juego del escondite. Yo decidí rodear el campamento a través del bosque, así que me fui colina abajo y cuando estaba llegando al camino vi unas luces. Pensé que sería alguno de mis compañeros así que me escondí detrás de unos árboles con la idea de darles un susto, pero el asustado fui yo. No me preguntes qué era aquello. Eran siete «personas» en dos filas de tres y con uno de ellos delante, entre las dos filas. Todos vestían igual, una especie de túnicas terminadas en unos capuchones, como los de Semana Santa. El de delante llevaba una gran cruz que parecía hecha con dos maderas planas

    Y los dos que le seguían, uno en cada fila, llevaban una gran vela cada uno. Los otros cuatro no llevaban nada. Me quedé allí, como paralizado, hasta que cruzaron frente a mí y se perdieron tras los árboles. Luego volví corriendo al campamento pero no conté nada a nadie; me tomarían por loco...».

    Según la tradición popular, Bruno habría tenido mucha suerte, ya que el fundamento del mito es el de que «La Santa Compaña» está compuesta por un grupo de difuntos precedidos por un vivo condenado a salir todas las noches a los caminos, comandando la fúnebre peregrinación, portando la cruz o un cubo de agua bendita, hasta encontrarse con otro vivo a quien traspasar la condena y así quedar libre. De no hacerlo así, en un determinado tiempo iría enfermando y palideciendo gradualmente hasta morir.

    Dicen los lugareños que no todos los mortales tienen la facultad de ver con los ojos a «La Compaña». Elisardo Becoña Iglesias, en su obra «La Santa Compaña, El Urco y Los Muertos» explica que según la tradición, tan sólo ciertos «dotados» poseen la facultad de verla: los niños a los que el sacerdote, por error, bautiza usando el óleo de los difuntos, poseerán, ya de adultos, la facultad de ver la aparición. Otros, no menos creyentes en la leyenda, habrán de conformarse con sentirla, intuirla, etcétera. Y es que habría una serie de indicios de la proximidad de la aparición como podría ser el olor a velas surgiendo de repente, o el espanto de determinados animales: perros, gatos, caballos... que según la leyenda pueden ver esos fantasmas por algún tipo de sensibilidad especial

    El buen creyente habrá de dejarse guiar por esa intuición y tomar igualmente las medidas oportunas. En las afueras de La Coruña, existe el caso de Fernando A. Hermida: «Iba con mis hermanos a ver una carrera de motos cerca de Santa Cristina. Debían ser las ocho, pero como era invierno ya había anochecido. De repente, escuchamos que los perros de una finca cercana comenzaron a ladrar como locos y un fortísimo olor a cera quemada nos rodeó. No es que yo crea en esas cosas pero, por si las moscas tracé un círculo en el suelo a nuestro alrededor, hicimos «la higa» con las manos y gracias a Dios no pasó nada... ».

    Algunos investigadores han intentado buscar paralelismos entre otros casos de «aparición fantasmal» en Galicia y el mito de la Compaña. Celia D. Calo, joven administrativa de órdenes, describe la aparición en su propio domicilio de un ser alto, vestido de blanco y con apariencia cuasi religiosa. Si nos limitásemos a tan pobre descripción, efectivamente podríamos buscar paralelismos, pero «La Compaña» posee una estructura, una personalidad y una tradición muy específica como para equipararla, gratuitamente, con otras apariciones. Más aún cuando el caso presenta tintes precognitivos.

    Precisamente esta es una de las señas de identidad de la auténtica «Santa Compaña».

    En la localidad pontevedresa de Marín, existe otro caso, el de Charo Santiago: «Yo regresaba a casa después del trabajo. Aquella noche había salido un poco más tarde porque teníamos tarea atrasada. Salí de la carretera principal de Marín por el atajo que tomaba siempre que tenía prisa. Entonces los vi. Eran unos diez. Vestían todos de blanco y algunos llevaban luces, velas o candiles. Estaban parados delante de la casa de Mari Carmen, una vecina que conozco hacía años. Yo me asusté mucho y eché a correr hasta llegar a casa. No lo comenté con nadie hasta que dos días después esta vecina moría de repente, de no sé qué enfermedad rara...».

    Casos como el de Charo han llevado a especular a algunos parapsicólogos con la posibilidad de que se trate de una justificación inconsciente del testigo que ha tenido una premonición de muerte y la proyectase mentalmente como «La Compaña».

    En estos montes orensanos se han visto en numerosas ocasiones "A procesión das Ánimas", denominación lugareña de La Compaña.

    Desgraciadamente hasta el momento no se ha hecho ningún tipo de investigación en profundidad. Javier Alonso Rebollo comenta los aspectos psicológicos de «La Santa Compaña»: «En sí mismo este mito reúne las características clásicas de los populares «fantasmas», a pesar de verse influido por otros aspectos del folklore gallego. Uno de los mayores legados que el neolítico dejó en esta región es el de la vida más allá de la muerte, y las diversas corrientes culturales y heréticas que llegaron a Galicia nos trajeron la creencia en que eran posibles las comunicaciones con ese más allá. Esto podría entroncar con determinadas creencias espiritistas. Pero además «La Santa Compaña» presenta un aspecto al anunciar la muerte del visitado por esta comitiva, y también aspectos relativos al desdoblamiento «astral», ya que vivo que ha de presidir la peregrinación no podrá esconderse en ningún lugar ni huir. Según el mito, cada noche, inevitablemente, y mientras no traspase la cruz a otro vivo, saldrá de su cuerpo cuando esté dormido y aparecerá nuevamente al frente de la procesión de difuntos... ».

    Según antropólogos como Xosé Ramón Mariño Ferro, de la Universidad de Santiago, es importante tener presente que «La Compaña» es un fenómeno autóctono de Galicia, a pesar de encontrarse también en parte de Asturias y norte de Portugal. Eso nos obliga a un enfoque en buena parte sociológico del mito. Mariño Ferro comentó: «Tenemos una buena prueba del carácter eminentemente gallego del mito en que está asociado íntimamente a los cruceiros. El punto de reunión de la fantasmal comitiva serán determinados cruces de caminos donde se erigen cruceiros muy concretos, y a partir de ese punto comenzará su triste procesión nocturna».

    Ciertamente algunos puntos de Galicia destacan por una mayor casuística, en torno a sus cruceiros y cementerios. Lugares como Lourizán, Marín (Pontevedra), Freixeiro, Muros (La Coruña), etcétera. Puntos que, en general, presentan sospechosas similitudes en su orografía, clima y vegetación, como comentábamos al principio factores de gran importancia en opinión de los estudiosos.

    Pero como nos comenta Fernando Magdalena, «sobre todo en algunos núcleos rurales, casi cualquier fenómeno extraño que se produzca es asimilado a «La Santa Compaña». Recordemos casos como el del «Humanoide de Penamoa» o el ovni de Esteiro, o tantos otros casos que hemos recogido en el Centro de Investigaciones Psicobiofísicas. En muchas ocasiones, los testigos lo primero que dicen es que aquello era «cousa dos mortos». Y es que «La Santa Compaña» a veces se convierte en un «cajón de sastre» en el que meter todo lo extraño, insólito o inexplicable...».

    Sea como fuere, miles de personas en toda Galicia aseguran haberla visto. Cientos de testigos afirman haberse topado en las oscuras «corredoiras» gallegas con una fantasmal procesión compuesta de pálidos espectros vestidos de blanco, mensajeros de la muerte y del miedo. Y aunque un amplio sector de la población dude de su existencia... haberla las hay.


El Caso De Sofía Pérez

Punto exacto en el que Sofía Pérez y su madre vieron la extraña procesión de la Compaña

    En el municipio pontevedrés de Budiño existe uno de los casos más típicos y arquetípicos de aparición de la Santa Compaña

Sofía R. Pérez es un ama de casa de 42 años, madre de cuatro hijos, conocida y respetada por todos los vecinos del pueblo. A pesar del tiempo transcurrido desde su experiencia, Sofía la recuerda perfectamente

    «Yo tenía ocho años comenta cuando ocurrió. Mi madre y yo habíamos salido para visitar a una amiga y bajábamos por el camino de detrás de la casa, cerca del cementerio

    No era muy tarde, pero como era invierno ya era de noche. Fue justo al llegar al cruce. Yo oí un ruido de pasos muy grande, como si se acercase mucha gente. Le pregunté a mamá si lo oía y dijo que sí. Entonces vimos que bajaba por la carretera una procesión, como de un entierro. Eran muchos, no sé el número, pero todos vestían igual. Llevaban una especie de túnicas negras que les cubrían todo el cuerpo, con una capucha también negra. Pasaron muy cerca de nosotros

    Nos quedamos paralizadas. Yo era muy pequeña y no entendía muy bien qué era aquello, pero mi madre estaba aterrorizada, me apretaba muy fuerte contra ella, diciéndome que no hiciera ruido. Y cuál fue nuestra sorpresa que al final de la fila de «La Compaña», vimos a una mujer; ¡A una vecina nuestra!

    Era la «Tía Preciosa», una vecina que vivía unas casas más arriba de la nuestra. Yo la reconocí por su forma de andar, porque tenía un defecto en las piernas y luego la vimos muy claramente. Llevaba como un palo en la mano y una especie de «pedra» como un mármol, pero muy, muy brillante. Pasó a nuestro lado en silencio «como un ánima». Y se fue detrás de la Santa Compaña.

    No nos dio tiempo de preguntarle qué hacía allí. Cuatro días después de pasar esto, «a tía Preciosa» moría. Estaba en la cocina y un rayo entró por la chimenea y la mató. Yo creo que aquello fue un aviso... todos avisamos antes de morir...».


Todos Los Nombres Para Un Fenómeno

Ya en 1946, el conocido intelectual gallego Vicente Risco publicaba un extenso artículo en el que citaba una decena de nombres con que se conocía a la «Santa Compaña» en distintas poblaciones gallegas:

    Procesión de las ánimas: Aplicado especialmente en el sur de Galicia, sobre todo en Orense.

    Santa Compaña: Aplicado mayoritariamente en Galicia Norte.

    Hoste o Hueste: Aplicado en algunos lugares al formar la comitiva una especie de hueste o mesnada.

    Hostilla: del latín «enemigo», aunque probablemente contaminada en la evolución de la tradición de las ánimas.

    Estatinga o estadinga: considerada una derivación de «hostia antiga» o «Nemigo antigo».

    Estadea: derivación probable de «estadal», la vela usada para iluminar a los difuntos.

    Antaruxada: uno de los nombres menos frecuentes.

    Pantalla: En opinión de Vicente Risco, fusión de los términos «Pantasma» y «Espantallo».

    Visión: En este caso sinónimo de «aparición».

    Visita: En clara referencia a la intencionalidad de la aparición.

    Respecto a esa intencionalidad del fenómeno existen numerosas versiones, aunque las más compartidas por los testigos sedan las siguientes:

    Para pedir misas por su salvación a los familiares vivos.

    Para reprochar a los vivos pecados o faltas cometidas.

    Para reclamar el alma de un pecador que morirá tiempo después de la aparición.

    Para cumplir una pena infringida por alguna autoridad del más allá a fallecidos en pecado.


Fórmulas De Protección

La cultura rural expone también una serie de estrategias para librarse de la condena en caso de toparnos frente a frente con «La Santa Compaña». Existen varias fórmulas de protección, aunque las más populares serían:

    Acompañarse de un gato negro y, en caso de toparse con la macabra procesión, arrojárselo y huir. Sabido es el rico simbolismo mágico del gato en todas las culturas.

    Trazar el Círculo de Salomón rápidamente en el suelo e introducirse dentro, no abandonándolo hasta que «La Compaña» haya desaparecido.

    Determinados gestos mágicos como «la figa o higa» o «los cuernos».

sábado, 14 de junio de 2025

LA MANSIÓN WOODCHESTER

La Mansión Woodchester es una casa victoriana que nunca fue terminada ni habitada completamente.

Fue construida por el francmasón William Leigh y, desde su muerte en 1873, su simbología inusual y sus apariciones han sido el foco de las investigaciones. Muchos avistamientos han sido reportados durante los últimos doscientos años.

En 1902, un vicario local vio una extraña aparición en las puertas de la mansión, y pocos años después, un jinete fantasma fue observado en el camino de entrada.

Pero la mansión en sí misma es el epicentro de las apariciones. Del Hombre alto de la capilla al elemental en el sótano, la mansión tiene algunos de los fantasmas más aterradores de Inglaterra.

Los visitantes se han desplomado en forma incontrolable y han sido atacados por fuerzas invisibles. En el baño está el fantasma de un hombre, que se manifiesta con frecuencia a los visitantes como una cabeza flotante, y cerca está el espectro de una vieja a la que le gusta atacar a las mujeres, agarrándolas en la oscuridad.

Nadie sabe con seguridad por qué la mansión está tan embrujada. Una de las teorías afirma que está levantada en el lugar donde había habido tres edificios previos, y que es frecuentada por los fantasmas de cada una de esas estructuras.

jueves, 12 de junio de 2025

LA LEYENDA DE TALIESIN

Cuenta una Antigua Leyenda Celta, que Ceridwen era una hechicera que vivía en medio del lago Bala.

Ella tuvo tres hijos: Morvran, que era muy hermoso, al igual que su hermana Creirwy de quien se decía que era una doncella luminosa. Pero el tercero, Afag Du, era el menos favorecido de los hombres. En compensación a su fealdad, Ceridwen decidió preparar en su caldero mágico un brebaje para Afag Du que le otorgara la sabiduría llamada Awen, o espíritu de la inspiración. Esta pócima la prepararía según las artes de los Fferyllt: debía hervir a lo largo de todo un año más un día, al final del cual se obtendrían tres gotas capaces de darle el Awen a quien la tomara.

Ceridwen puso a dos personas a cuidar el fuego del caldero mientras ella salía a recolectar plantas: un ciego llamado Morda y un niño llamado Gwion Bach. Pasó un año entero y en el último momento de la preparación, unas gotas del caldero salpicaron a Gwion quien, al sentir la quemadura en su mano, llevó ésta a la boca para lamerla, recibiendo al instante los tres dones de Awen: la inspiración poética, la profecía, y la capacidad de cambiar de forma voluntariamente. El resto de la pócima se volvió venenosa e hizo explotar el caldero, rompiéndose éste en dos mitades.

Por el recién adquirido don de la profecía, Gwion supo que Ceridwen intentará matarle por haber probado lo que estaba destinado a su hijo, así que usando su capacidad de cambiar de forma se transformó en liebre y huyó velozmente, pero Ceridwen, al darse cuenta de lo sucedido, le persiguió en forma de galgo. Gwion entonces se convirtió en pez, pero ella se transformó, a su vez, en nutria. Él se hizo pájaro, y ella halcón. Entonces Gwion se convirtió en un grano más de trigo en un granero; ella, sin embargo, convertida ya en gallina negra, lo engulló.

Este grano de trigo engullido logró preñar el vientre de la hechicera, quien a los nueve meses dio a luz a un bebé de gran belleza. Ceridwen, incapaz de matarle, colocó al recién nacido en una bolsa de cuero que abandonó en el río. El saco con el pequeño fue descubierto el Primero de Mayo por el príncipe Elffin quien, al contemplar al hermoso bebé, exclamó:

' ¡Mirad! ¡Tiene el rostro radiante! '

Y es así que el niño recibió el nombre de Taliesin, que en galés significa “rostro radiante”. Taliesin, a pesar de tener tan tierna edad, era capaz de improvisar unos versos perfectos por virtud del Awen, por lo que se le designó poeta privado de Elffin. Más tarde lograró la fama como jefe de los bardos de Gran Bretaña. Al alcanzar el Awen, Gwion, ya convertido en Taliesin, rememoró su verdadera existencia y habló de su estancia en el Castillo de Arianhrod y de las diferentes vidas que ha ido teniendo, en unos poemas recogidos en el Libro de Taliesin.

Fuente: Mitología Celta

viernes, 21 de marzo de 2025

EL VUELO 401

Una noche de diciembre de 1972, el Vuelo 401 se estrelló en los Everglades de Miami, matando a 101 personas. Los restos y los pasajeros se esparcieron en un área que cubría más de media milla.

Poco tiempo después del accidente, comenzaron a circular los rumores de que estaban ocurriendo cosas extrañas en otros aviones. John G. Fuller empezó a investigar las declaraciones y presentó sus hallazgos en su libro “El fantasma del Vuelo 401”. El libro afirmaba que los fantasmas más reportados eran los del Capitán Bob Loft y del Segundo Oficial Don Repo, que fueron vistos en más de veinte ocasiones por miembros de la tripulación en otros aviones.

La mayoría de los reportes provenían de gente que ocupaba posiciones de alta responsabilidad; pilotos, oficiales de vuelo, hasta un vice presidente de Eastern Airlines, que supuestamente habló con el capitán que él supuso que estaba a cargo del vuelo, antes de reconocerlo como el difunto Loft. Fuller descubrió que cuando los restos del Vuelo 401 fueron recuperados, algunos de los componentes que seguían funcionando fueron transferidos a otros aviones. El creía que esta era la causa de los avistamientos de fantasmas en treinta aviones diferentes.

sábado, 15 de marzo de 2025

QUEEN MARY

El Queen Mary fue construido en 1936 como un crucero revolucionario para la Cuanrd Line. Durante la Segunda Guerra Mundial se puso al servicio de la Armada Británica, para luego retornar su actividad como crucero y retirarse finalmente en Long Beach, en 1967. No cabe duda de que una historia tan insólita debió dejar una marca.

    El Queen Mary es célebre por sus avistamientos fantasmales y por su inexplicable actividad paranormal. La Puerta 13 de la sala de máquinas tiene el fantasma de un hombre que había muerto aplastado durante trabajos de mantenimiento en una puerta hermética. Muchos visitantes y miembros de la tripulación han descrito haber visto a un hombre joven vestido con un overol azul, caminando cerca de la puerta. El epicentro de las apariciones es la piscina. El fantasma de una mujer vestida con trajes de baño pasados de moda, ha sido reportado con regularidad. También fueron observadas huellas de pisadas mojadas, aún cuando la piscina ha sido vaciada.

    Cada lugar embrujado parece tener una dama blanca, y el Queen Mary no es la excepción. Ella puede ser vista en el Salón de la Reina, bailando sola entre las sombras. Si deseas música con tus apariciones, no serás defraudado. El Queen Mary también tiene un fantasma que ejecuta el piano de cola, cuyas notas fantasmagóricas sobresaltan a los visitantes del barco.

DATO CURIOSO

El barco más embrujado del mundo, el Queen Mary, tiene un increíble peso de 81.000 toneladas y un registro de 55 fantasmas.

lunes, 10 de febrero de 2025

EL CONDE ESTRUCH

Ruinas del castillo de Llers, residencia del Conde Estruch

Una tradición oral catalana recoge la existencia de un vampiro en la comarca del Ampurdán. Habría sido el Conde Guifred Estruch, un noble de la corte de Berenguer IV, que se había destacado en sus correrías contra el Rey Moro de Valencia. Ya anciano, fue enviado al Pirineo para perseguir brujas y paganos, y allí, por la acción de oscuras fuerzas maléficas, se convertiría en un chupador de sangre.

Lamentablemente, la mayor parte de la documentación histórica relativa a este caballero se perdió durante la Guerra Civil Española… el pueblo de Llers, donde se encontraba, fue destruido por la aviación franquista, como Guernica. Pese a ello, el actor Salvador Sainz se ha decidido a publicar en internet una novela de ficción sobre tan inquietante personaje.

El nombre de “Conde Estruch” o Estruga no ha sido llevado al cine y una meritoria novela de Salvador Sainz es toda referencia a nuestro vampiro nacional que ha entrado en la leyenda a través de dos versiones, ambas pertenecientes a la tradición oral catalana.

Por un lado, una de ellas nos cuenta que en 1.212, el rey Pedro “el Católico” quiso premiar a Estruch, quien se habría distinguido en la batalla de Las Navas de Tolosa. Lo hizo concediéndole el castillo de Llers, población de la provincia de Girona. Mientras moraba allí, sufriría la maldición del vampirismo por quemar a unas brujas de la zona.

Esta leyenda parece derivarse de unos hechos anteriores. Éste (¿el rey?) se enfrentaba a problemas de normalización religiosa en su territorio: temía que los seguidores del paganismo, aún comunes entre las gentes que vivían en el Pirineo, pudiesen cooperar con los musulmanes del sur para derrotar a los señores cristianos. En colaboración con el obispo de Barcelona, Guillem Torroja, pidieron al Conde Guifred Estruch que lanzase una campaña de persecución de pobladores no cristianos en la comarca del Ampurdán, para lo que le cedió el castillo de Llers. Este Guifred Estruch estaba muy bien considerado en la corte de Barcelona desde los tiempos de Ramón Berenguer IV, pues había triunfado contra el rey moro de Valencia, y colaborado decisivamente en la toma de Tortosa en 1.148, y las de Lérida y Fraga en 1.149. La traición del capitán de su ejército, Benach, quién le envenenó por despecho de Nuria, hija de Estruch, fue a su vez continuado por el asesinato de varias personas acusadas de brujería. En el proceso, el conde asesinado se habría convertido en un no-muerto…

La documentación histórica sobre las andanzas del Conde Estruch, como podemos ver, brilla por su ausencia, y ni siquiera es posible saber si fue el héroe del las Navas de Tolosa o el vencedor de Tortosa… y hay 50 años de diferencia entre los dos sucesos. Es que Llers fue completamente destruido durante la Guerra Civil española; todas las referencias desaparecieron. Sólo ha quedado la tradición oral, que nos habla de vampiros y figuras demoníacas deambulando por la Sierra de Mas Carrera durante varios siglos… incluso hasta la actualidad…

sábado, 19 de octubre de 2024

FUNDADORES

  • En Machu Pichu, centro de la civilización inca, hay una piedra solar que se relaciona con Inti, padre de los Ayar, los cuatro hermanos que fundaron Perú.

  • Rómulo fue el legendario fundador de Roma. Por culpa de un rey local, Rómulo y su gemelo Remo fueron abandonados para que murieran, pero una loba –animal sagrado para Marte- los salvó y los amamantó.

  • Cadmo fue un héroe fundador de enorme importancia para la antigua Grecia. Siguiendo instrucciones del oráculo de Delfos, fundó en Beocia (Grecia central) la ciudad de Tebas y desde allí introdujo el alfabeto.

martes, 12 de noviembre de 2019

LA LUNA ROBADA


Hace mucho tiempo, tres hombres robaron la Luna del cielo y la colgaron en un árbol como un farolillo.
Todos estuvieron de acuerdo en que la Luna era suya y que cada hombre se llevaría su parte con él a la tumba.
Finalmente, los hombres y los trozos de Luna se reunieron en el inframundo. La luz brillante de la ahora siempre Luna Llena causó el caos entre los espíritus y los demonios que estaban acostumbrados a la oscuridad.
Al escuchar el alboroto allí abajo, san Pedro descendió y volvió a poner la Luna en el cielo, restableciendo el orden en el mundo.
La Luna nos pertenece a todos y mira hacia abajo sin juzgar y sin favoritismos. No está hecha para ser domesticada o capturada; es un ejemplo perfecto por el que vivir, siempre cambiando, adaptándose y, por lo tanto, manteniendo el equilibrio.
Durante la Luna Llena de noviembre, medita sobre las muchas cosas que compartimos como seres humanos, similitudes que se deben celebrar tanto como nuestra diversidad.

La Luna es tuya, la Luna es mía.
En su rostro cambiante, encontramos lo Divino.
-Natalie Zaman

domingo, 13 de octubre de 2019

EL PASTEL DE LUNA


Hace mucho tiempo había diez soles en el cielo.
Como te puedes imaginar, hacía mucho calor en la Tierra, hasta que el gigante Hou Yi derribó nueve de los soles con flechas de bambú.
Como recompensa, los dioses le otorgaron el elixir de la vida, advirtiéndole que sólo bebiera una gota cada año para asegurarse una buena salud y longevidad.
Desafortunadamente, la esposa de Hou Yi era codiciosa y bebió tanta cantidad de elixir que subió flotando a la Luna, donde vive hasta el día de hoy.
Cada año, los dioses le envían huevos, nueces y flores de loto para que las hornee para ellos.
Ésta es una historia sobre el origen de los pasteles de luna, que se disfrutan en esta época del año.
Octubre anuncia la llegada de Samhain, cuando los pensamientos giran hacia el mundo espiritual y los ancestros.
Como la leyenda del pastel de luna nos muestra, la inmortalidad es una cosa del mundo de los espíritus, mientras que la longevidad y la buena salud (¡la promesa del elixir cuando se toma apropiadamente!) son bendiciones para pedir mientras honras a tus antepasados, quizás con un poco de pastel de luna:

Larga vida, buena salud,
¡mis ancestros viven dentro de mí!
-Natalie Zaman

lunes, 17 de junio de 2019

EL NIÑO DE LA LUNA


En los viejos tiempos, un famoso jefe guerrero nació con la marca de la luna llena en su pecho.
Aunque tenía dos esposas, no tenía hijos a quien poder dejar su herencia.
Finalmente, la esposa más joven le dio un hijo, pero la esposa mayor conspiró para matar al niño. Sus planes se vieron frustrados por una de las criaturas más pequeñas; un ratón ayudó a esconder al bebé y lo llevó de vuelta a su familia.
El padre del niño de la Luna llevaba la marca de la divinidad femenina en su corazón, por lo que ambos aspectos de la divinidad existen uno dentro del otro.
Considera el próximo verano como un buen momento para reconocer la divinidad masculina en la esfera de la divinidad femenina (estamos de lleno en la temporada de la Diosa, y la divinidad masculina, representada por el Sol, está en su apogeo en Litha). Este mes también ingresamos en el signo de Cáncer, el niño de la Luna. Bajo los auspicios de la luna llena de junio, honra a las figuras paternas de tu vida con sensibilidad y orgullo:

Niño bajo la Luna, de madre y padre.
Soy tu hijo, soy tu hija.
-Natalie zaman

NO MÁS VIOLENCIA DE GÉNERO

NO MÁS VIOLENCIA DE GÉNERO