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martes, 3 de junio de 2025

ERZSÉBET BÁTHORY

Retrato de la época de Erzsébet Báthory.

Erzsébet Báthory, la historia

Gabriella Erzsébet o Alžbeta (Elizabeth) Báthory-Nádasdy de Ecsed nace en una de las familias más antiguas y adineradas de Transilvania (Erdély en húngaro). Su nombre ha sido traducido también por Elizabeth. Fue hija que nació de un matrimonio consanguíneo, su madre Anna Báthory casó en terceras nupcias con su primo el Barón Jirî o György Báthory de Ecsed, teniendo durante el matrimonio 4 hijos, Erzsébet hermana de István Báthory (1533-1586), Gran Príncipe (Fejedelem) de Transilvania y rey de Polonia entre 1575 y 1586 y dos hijas más, Sofía y Klara Báthory. Entre sus familiares se encuentran personajes poderosos (un cardenal, varios príncipes y su primo Zsigmond Báthory que fue Gran Príncipe de Transilvania, mediante su matrimonio con la princesa María Cristina de Habsburgo). Pasó su infancia en el castillo de los Ecsed (actualmente conocido como castillo de Čachtice o Csejte, su nombre húngaro). Se dice que a los 4 ó 5 años de edad la pequeña Erzsébet sufrió de violentos ataques: puede que padeciera epilepsia o alguna otra enfermedad neurológica; en todo caso, remitieron cuando aún era pequeña.

Como era corriente en la época, a los once años fue prometida al Conde Ferenc Nádasdy de Nádasd y Fogarasföld, quien le doblaba la edad. Un año después, la enviaron a vivir en el castillo de los Nádasdy, para que fuera conociendo a su nueva familia. Nunca hizo buenas amigas con su suegra, Úrsula, matriarca del clan; al parecer, la joven Báthory hacía valer el rango superior de su apellido con una frecuencia que la enojaba.

A los trece años quedó embarazada de uno de sus sirvientes. El muchacho fue castrado y arrojado a los perros, y Erzsébet enviada a otro remoto castillo familiar para que pariera. Se hizo desaparecer al bebé.

A diferencia de la mayoría de mujeres (y hombres) de su tiempo, Erzsébet había recibido una buena educación y su cultura sobrepasaba a la de la mayoría de los hombres de entonces. Era excepcional, "hablaba perfectamente el húngaro, el latín y el alemán, mientras que la mayoría de los nobles húngaros no sabían ni deletrear ni escribir [...] hasta el Príncipe de Transilvania era prácticamente analfabeto". Cada detalle de su vida nos muestra a una persona muy inteligente, en total control de sus facultades mentales.

A los 15 años, en 1575, se casó con Ferenc, que entonces contaba 26 años de edad. La ceremonia tuvo lugar con gran lujo en el castillo de Varannó (su nombre eslovaco es Vranov nad Toplou); incluso se invitó al emperador Maximiliano II, que no pudo acudir. Fue Ferenc quien adoptó el apellido de soltera de su esposa, mucho más ilustre que el suyo. Se fueron a vivir al castillo de Čachtice, en compañía de su suegra Úrsula y otros miembros de la casa. El joven conde no pasaba mucho tiempo por allí: la mayor parte del tiempo estaba combatiendo en alguna de las muchas guerras de la zona (empalando a sus enemigos sin compasión), lo que le mereció el apodo de "Caballero Negro de Hungría". Existe registro epistolar de cómo Ferenc y Erzsébet intercambiaban información sobre las maneras más apropiadas de castigar a sus sirvientes, esto era normal entre los nobles de la época. Las posesiones de esta pareja de nobles húngaros eran enormes, y se requería además un férreo control sobre la población local, de origen húngaro, rumano y eslovaco.

Ferenc y Erzsébet apenas se veían debido a las actividades guerreras del primero, así que no fue hasta 1585, diez años después de su matrimonio, que la condesa tuvo a su primera hija, Ana, y en los nueve años siguientes dio también a luz a Úrsula y Katherina. Finalmente, en 1598, alumbró a su único hijo varón, Pál.

En la gélida mañana del 4 de enero de 1604, el Caballero Negro de Hungría murió de súbita enfermedad durante una de sus batallas y dejó viuda a Erzsébet, que contaba con 44 años. Es aquí cuando comienzan sus supuestos crímenes. Para empezar, despidió a su muy odiada suegra del castillo, junto con el resto de la parentela Nádasdy; las muchachas a las que ésta protegía en esos momentos fueron llevadas a los sótanos y allí recibieron por fin los castigos que, en opinión de Erzsébet, se merecían.

Esto dejó a Erzsébet en una situación peculiar. Señora feudal de un importante condado de Transilvania, metida en todas las intrigas políticas de aquellos tiempos convulsos, pero sin ejército con que proteger su poderío. Por la misma época, su hermano Gábor se convirtió en Príncipe de Transilvania, con el apoyo económico de la riquísima Erzsébet. Gábor se metió pronto en una guerra con los alemanes; por complejas razones políticas, esto la ponía en peligro de ser acusada de traición por el Rey Mátyás II de Hungría -quien probablemente ambicionaba sus extensos dominios-. Viuda como era, se vio más vulnerable y aislada que nunca.

Es por esta época que empiezan a escucharse rumores de que algo muy siniestro ocurre en el castillo de Čachtice. A través de un pastor protestante local, llegan historias de que la condesa practica la brujería (explícitamente, la magia roja) y para ello utiliza la sangre de muchachas jóvenes -una típica acusación muy popular en la época, similar a las que se realizaban contra los judíos y disidentes-. Es curioso observar el paralelismo con Juana de Arco, acusada igualmente de brujería cuando su poder político se consideró peligroso para el sistema establecido. Mátyás ordena a un primo de Erzsébet enemistado con ella, el conde György Thurzó, que tome el lugar con sus soldados y realice una investigación. Dado que la señora de Báthory carecía de fuerza militar propia, no hubo resistencia.

Según la investigación del conde Thurzó, hallaron en el castillo numerosas muchachas torturadas en distintos estados de desangrado, y un montón de cadáveres por los alrededores. En 1612 se inició un juicio en Bitcse (Bytča en eslovaco). Erzsébet se negó a declararse inocente o culpable, y no compareció, acogiéndose a sus derechos nobiliarios. Quienes sí lo hicieron, por la fuerza, fueron sus colaboradores. János Ujváry, el mayordomo, testificó que en su presencia se habían asesinado como mínimo a 37 "mujeres solteras" de entre once y veintiséis años; a seis de ellas las había reclutado él personalmente para trabajar en el castillo. La acusación se concentró en los asesinatos de jóvenes nobles, pues los de las siervas carecían de importancia. En la sentencia todos fueron declarados culpables, unos de brujería, otros de asesinato y los demás de cooperación.

Todos los seguidores de Erzsébet, excepto las brujas, fueron decapitados y sus cadáveres quemados; éste fue el destino de su colaborador Ficzkó. A las brujas Dorottya, Ilona y Piroska les arrancaron los dedos con tenazas al rojo vivo "por haberlos empapado en sangre de cristianos" y las quemaron vivas. Erzsi Majorova, una burguesa de la zona acusada de cooperación, también fue ejecutada. Katarina Beneczky, que con catorce años era la más joven de las ayudantes de Erzsébet, salvó la vida por petición expresa de una superviviente, aunque recibió cien latigazos en el cuerpo.

Pero la ley impedía que Erzsébet, una noble, fuese procesada. Fue encerrada en su castillo. Tras introducirla en su mazmorra, los albañiles sellaron puertas y ventanas, dejando tan sólo un pequeño orificio para pasar la comida. Finalmente el rey Mátyás II pidió su cabeza por las jóvenes aristócratas que supuestamente habían muerto a sus manos, pero su primo el Gran Príncipe de Transilvania le convenció para que retrasara el cumplimiento de la sentencia de por vida. Así es que la condenaron a cadena perpetua en confinamiento solitario. Esta pena implicaba también la confiscación de todas sus propiedades, lo que Mátyás venía ambicionando desde tiempo atrás.

El 31 de julio de 1614 Erzsébet, de 54 años, dictó testamento y últimas voluntades a dos sacerdotes de la catedral del arzobispado de Esztergom. Ordenó que lo que quedaba de las posesiones familiares fuese dividido entre sus hijos.

El 21 de agosto de 1614, uno de los carceleros la vio caída en el suelo, boca abajo. La Condesa Erzsébet Báthory estaba muerta después de haber pasado cuatro largos años emparedada, sin ni siquiera ver la luz del sol. Pretendieron enterrarla en la iglesia de Čachtice, pero los habitantes locales decidieron que era una aberración que la "Señora Infame" fuera enterrada en el pueblo, y además en tierra sagrada. Finalmente, y como era "uno de los últimos descendientes de la línea Ecsed de la familia Báthory" la llevaron a enterrar al pueblo de Ecsed, en el noreste de Hungría, el lugar de procedencia de la poderosa familia. Todos sus documentos fueron sellados durante más de un siglo, y se prohibió hablar de ella en todo el país.

Dos años después, las hijas y el hijo de Erzsébet fueron finalmente acusados de traición por el apoyo de su madre a la guerra contra los alemanes; Anna Báthory, una prima de la condesa, llegó a sufrir tortura por este motivo en 1618, cuando contaba 24 años, pero sobrevivió. Finalmente la mayor parte de la familia Báthory-Nádasdy huyó a Polonia; algunos retornaron después de 1640. Un nieto sería ejecutado en 1671 por oponerse al Emperador Alemán. En la Hungría contemporánea, Erzsébet Báthory está completamente rehabilitada y - al igual que Juana de Arco- muchos la consideran heroína nacional.

Erzsébet Báthory, la leyenda

Según la leyenda, Erzsébet Báthory fue una cruel asesina en serie obsesionada por la belleza, que utilizaba la sangre de sus jóvenes sirvientas y pupilas para mantenerse joven en una época en que una mujer de 44 años se acercaba peligrosamente a la ancianidad. La leyenda cuenta que Erzsébet vio a su paso por un pueblo a una anciana decrépita y se burló de ella. La anciana ante su burla la maldijo diciéndole que ella también estaría como una vieja en poco tiempo.

Según el testimonio del conde György Thurzó (primo y enemigo de Erzsébet, nombrado investigador general por el Rey) cuando su hueste llegó al castillo el 30 de diciembre de 1610 no halló oposición, ni a nadie para recibirles. Lo primero que vieron fue a una sirvienta en el cepo del patio, en estado agónico debido a una paliza que le había fracturado todos los huesos de la cadera. Esto era práctica corriente y no les llamó la atención, pero al acceder al interior se encontraron a una chica desangrada en el salón, y otra que aún estaba viva aunque le habían agujereado el cuerpo. En la mazmorra encontraron a una docena que todavía respiraba, algunas de las cuales habían sido perforadas y cortadas en varias ocasiones a lo largo de las últimas semanas. De debajo del castillo exhumaron los cuerpos de 50 muchachas más. Y el diario de Erzsébet contaba día por día sus víctimas, con todo lujo de detalles, hasta sumar un total de 612 jóvenes torturadas y asesinadas. Por todas partes había toneles de ceniza y serrín, usados para recoger la sangre que se vertía tan pródigamente en aquel lugar. Debido a esto, todo el castillo estaba cubierto de manchas oscuras y despedía un tenue olor a podredumbre. Se decía que mientras su esposo estaba fuera, ella mantenía relaciones sexuales con sirvientes de ambos sexos, y se rumoraba que cuando tenía sexo con chicas no era raro que las mordiese salvajemente.

Todo empezó en 1604, poco después de la muerte de su marido. Una de sus sirvientas adolescentes le dio un involuntario tirón de pelos mientras la estaba peinando. Al principio tuvo mucha suerte: la condesa reaccionó reventándole la nariz de un fuerte bofetón (cuando lo normal entre la nobleza de la época habría sido sacarla al patio para recibir cien bastonazos). Pero cuando la sangre salpicó la piel de Erzsébet, a ésta le pareció que allá donde había caído desaparecían las arrugas y su piel recuperaba la lozanía juvenil. La condesa, fascinada pensó que había encontrado la solución a la vejez, y siempre podría conservarse bella y joven. Todas las leyendas sobre canibalismo aseguran igualmente que la sangre humana prolonga la juventud. Tras consultar a sus brujas y alquimistas, y con la ayuda del mayordomo Thorko y la corpulenta Dorottya, desnudaron a la muchacha, le hicieron un profundo corte en el cuello y llenaron un barreño con su sangre. Erzsébet se bañó en la sangre, o al menos se embadurnó con ella todo el cuerpo, y probablemente la bebió, para recuperar la juventud.

Entre 1604 y 1610, los agentes de Erzsébet se dedicaron a proveerla de jóvenes entre 9 y 26 años para sus rituales sangrientos. En un intento de mantener las apariencias, habría convencido al pastor protestante local para que sus víctimas tuviesen entierros cristianos respetables. Cuando la cifra comenzó a subir, éste comenzó a manifestar sus dudas: morían demasiadas chicas por "causas misteriosas y desconocidas". Así es que ella le amenazó para que callase y comenzó a enterrar en secreto los cuerpos desangrados. Ésta es, al menos, la versión de este pastor, que fue quien la denunció "oficialmente" al Rey Mátyás a través de la curia clerical.

Más adelante, en la época en la que los errores de Gábor la pusieron en una situación política delicadísima, tomó la costumbre de quemar los genitales a algunas sirvientas con velas, carbones y hierros por pura diversión. También generalizó su práctica de beber la sangre directamente mediante mordiscos en las mejillas, los hombros o los pechos. Para estas cuestiones privadas se apoyaba en la fuerza física de Dorottya Szentes, que aunque ya mayor, seguía siendo muy capaz de inmovilizar a cualquier joven en la posición requerida. Esto ocurrió mientras estuvo en Viena.

En 1609 Erzsébet, por la falta de sirvientas en la zona como consecuencia de tantos crímenes, cometió el error que acabaría con ella: utilizando sus contactos, comenzó a tomar a niñas y adolescentes de buena familia para educarlas. Algunas de ellas comenzaron a morirse pronto por las mismas "causas misteriosas y desconocidas". Esto no era raro en aquella época, con sus elevadísimas tasas de mortalidad infantil y juvenil, pero en el "internado" de Čachtice el número de fallecimientos era demasiado alto. Ahora las víctimas eran hijas de la aristocracia menor, por lo que sus muertes eran consideradas importantes. La bruja Darvulia le habría prevenido que nunca tomara nobles, pero esta anciana había fallecido algún tiempo atrás. Fue su amiga Erszi Majorova, viuda de un rico granjero que vivía en la cercana localidad de Milova, quien convenció a la condesa de que no pasaría nada.

Hacia el final, muchos cuerpos se ocultaron en lugares peligrosamente insensatos, como campos cercanos, silos de grano, el río que corría bajo el castillo, el jardín de verduras de la cocina... Finalmente, una de las víctimas logró escapar antes de que la matasen e informó a las autoridades religiosas. Esto era algo que había ocurrido varias veces en el pasado, con sirvientas; por ejemplo, en el otoño de 1609...

"...una joven de doce años llamada Pola logró escapar del castillo de algún modo y buscó ayuda en una villa cercana. Pero Dorka y Helena Jo se enteraron de dónde estaba por los alguaciles, y tomándola por sorpresa en el ayuntamiento, se la llevaron de vuelta al Castillo de Cachtice por la fuerza, escondida en un carro de harina. Vestida sólo con una larga túnica blanca, la condesa Erzsébet le dio la bienvenida de vuelta al hogar con amabilidad, pero llamaradas de furia salían de sus ojos; la pobre ni se imaginaba lo que le esperaba. Con la ayuda de Piroska, Ficzko y Helena Jo, arrancó las ropas de la doceañera y la metieron en una especie de jaula. Esta particular jaula estaba construida como una esfera, demasiado estrecha para sentarse y demasiado baja para estar de pie. Por su [cara] interior, estaba forrada de cuchillas del tamaño de un dedo pulgar. Una vez la muchacha estuvo en el interior, levantaron bruscamente la jaula con la ayuda de una polea. Pola intentó evitar cortarse con las cuchillas, pero Ficzko manipulaba las cuerdas de tal modo que la jaula se balancease de lado a lado, mientras que desde abajo Piroska la punzaba con un largo pincho para que se retorciera de dolor. Un testigo afirmó que Piroska y Ficzko se dieron al trato carnal durante la noche, acostados sobre las cuerdas, para obtener un malsano placer del tormento que con cada movimiento padecía la desdichada. El tormento terminó al día siguiente, cuando las carnes de Pola estuvieron despedazadas por el suelo".

Esta descripción tiene su parecido con otro artilugio de tortura utilizado por Báthory, llamado Doncella de hierro, la cual era una especie de sarcófago que reflejaba la silueta de una mujer y que por dentro tenía afilados pinchos. Este artilugio se abría para introducir a la víctima y luego encerrarla para que los pinchos se le incrustaran en su cuerpo.

Es imposible saber, hoy en día, qué sucedió realmente. Desde el punto de vista psiquiátrico, Erzsébet Báthory sería una anomalía que se sale del patrón común a todos los asesinos en serie conocidos. En la época era común castigar cruelmente a siervos y pupilos, y ejecutar incluso a pequeños delincuentes de las maneras más espantosas. Puede que Erzsébet fuera inocente, y sólo se comportara como una noble más de su época. Quizás fuera sádica, y en consecuencia se aplicara especialmente a la hora de imponer disciplina, o incluso obligara a sus sirvientas a tomar parte en prácticas sadomasoquistas más o menos extremas; de nuevo, ninguna novedad para la nobleza de su tiempo, cuya impunidad y poder legal les permitía tratar a la servidumbre como quisieran. O quizás fue realmente una torturadora y asesina en serie amparada en su status, que sólo se perdió cuando por falta de nuevas víctimas entre la plebe recurrió a las hijas de la nobleza menor que formaba. 

Fuente: Wikipedia

lunes, 2 de diciembre de 2024

ISSOBELL SMYTH

Juzgada y ejecutada en 1661, Issobell Smyth de Forfar, Escocia, confesó que había vendido su alma al diablo a cambio del poder de agraviar a quienes la habían agraviado, o a cualquier otra persona que ella deseara. Señaló que el diablo también le había prometido tres medios peniques al año, lo que, según ella, era poca ganancia a cambio de su alma.

    Smyth confesó que ella y su aquelarre se reunían con el diablo cada trimestre del año en "Candleman, Rudday, Lambemas y Hallowmas". Estos días sagrados cristianos se repiten en las confesiones de otras brujas escocesas acusadas, pero sólo en la de Smyth se mencionan los cuatro juntos. Curiosamente, estas fechas se convertirían en la base de la Rueda del Año wiccana/neopagana moderma: Candleman (Imbolc), Rudday (Beltane), Lambemas (Lammas o Lughnasadh)  y Hallowmas (Samhain).

    Smyth también confesó que había causado daños mágicos a otras personas. Por ejemplo, admitió que había matado a un hombre, que previamente la había golpeado, poniéndole la mano en la espalda y deseándole que nunca pudiera hacer daño a otro.

-Kelden

lunes, 21 de octubre de 2024

JOHANNES JUNIUS

El 5 de julio de 1628, Johannes Junius de Bamberg, Alemania, confesó que era brujo.

Junius afirmó que cuatro años antes se había encontrado con una mujer misteriosa mientras estaba en su huerto. La mujer sedujo a Junius antes de convertirse repentinamente en una cabra, que resultó ser el diablo. La cabra exigió a Junius que renegara de Cristo, cosa que éste no hizo. Sin embargo, cuando el diablo volvió a aparecer, Junius accedió a renunciar a su fe. Fue rebautizado, se le dio el nombre de Kris y se le concedió un espíritu llamado Zorra. Junius contó cómo Zorra le había instado a asesinar a sus dos hijos, pero él se negó y le golpearon.

Junius pudo pasar clandestinamente una carta a su hija en la que se retractaba de su confesión, explicndo que era el resultado de la insoportable tortura que había soportado. En la carta escribe: "Inocente he entrado en prisión, inocente he sido torturado, inocente debo morir. Porque quien entra en la prisión de los brujos debe convertirse en brujo o ser torturado hasta que invente algo en su cabeza."

-Kelden

viernes, 13 de septiembre de 2024

ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY

En una iglesia entre los olivares de la isla francesa de Córcega tuvo lugar este fin de semana una misa conmemorativa del 60 aniversario de la polémica muerte del escritor francés, aviador y héroe de la Segunda Guerra Mundial, Antoine Saint-Exupery.

Durante el conflicto, el novelista despegó desde Córcega para hacer un reconocimiento de la Francia ocupada, pero nunca regresó.
Luego de 60 años sin haber encontrado los restos, el gobierno francés anunció el descubrimiento del avión -y la tumba- de Saint-Exupery, en medio del mar Mediterráneo, cerca de Marsella.
Así se solucionaba uno de los grandes enigmas de la aviación y de la literatura del siglo XX. La noticia debería haber proporcionado un final para la historia del escritor francés, pero no ha hecho más que agitar emociones en su país de origen.

Aguas turbias

Hace seis años, trabajando en aguas al sur de Marsella, un pescador llamado Jean-Claude Bianco, encontró un brazalete de plata que llevaba el nombre de Saint-Exupery y de su mujer, Consuelo. Marsella está a unos 200 kilómetros del lugar a dónde la misión de Saint-Exupery se dirigía, hace 60 años.
El descubrimiento del pescador fue despreciado por la familia del novelista y calificado de falso por la prensa francesa.
Bianco, enojado, dijo que limpiaría su nombre. Una de las personas que sí le creyó fue Luc Vanrell, un submarinista profesional de Marsella, que lleva toda su vida buceando por esas aguas de azul turquesa. Vanrell recordó que su padre, también submarinista, le había hablado de un avión hundido exactamente en el lugar donde Bianco había encontrado el brazalete. Así fue como el buzo identificó el aeroplano de Saint-Exupery.
Pero también él fue acusado de haber falsificado la evidencia.
Finalmente, en abril pasado, el gobierno francés confirmó que el avión encontrado por Vanrell era efectivamente el del novelista.
La familia de Saint-Exupery, afluente e influyente, todavía está incómoda con el descubrimiento. Asimismo, en la clase dirigente francesa hay muchos a quienes les gustaría eliminar cualquier debate sobre el tema. ¿La razón? Podría ser debido al hallazgo del avión de Saint-Exupery en un lugar muy apartado de la ruta programada y con evidencia de haber tenido un accidente vertical. Estos indicios llevan a una hipótesis incómoda: la de que el héroe de guerra francés podría haberse precipitado a propósito en el Mar Mediterráneo.


Prohibición de vuelos

Durante la segunda guerra mundial, Francia estaba dividida en dos facciones: el gobierno de Vichy, controlado en Francia por Alemania, y el gobierno de la llamada Francia Libre, con sede en Londres. Saint-Exupery luchaba como oficial de las fuerzas aéreas de la Francia Libre, pero desconfiaba de su líder autoritario, el General Charles de Gaulle.
En 1943, de Gaulle se desquitó, dando a entender públicamente que sospechaba que el escritor respaldaba a los alemanes. Saint-Exupery fue suspendido y no pudo volar más para Francia Libre. Le llevó ocho meses lograr que se le levantara la prohibición. Para ese entonces, la guerra estaba llegando a su punto culminante en Europa, con el Día D en el norte, mientras el escuadrón de Saint-Exupery avanzaba del norte de África a Córcega. Sin poder deshacerse de la reputación de traidor, el escritor comenzó a beber mucho y a hacer insinuaciones sobre un posible suicidio. En Córcega, se alojó en una casa en Erbalunga, una hermosa y antigua villa sobre el mar, conocida como una colonia de artistas. El 30 de julio, Saint-Exupery fue a la playa y, de acuerdo a una joven del lugar que lo encontró, dijo: "Ven a darte un baño conmigo. Nunca sabes que puede pasar, tal vez no esté aquí mañana".
Al día siguiente, despegó y nunca se lo volvió a ver.


Héroe nacional

El Aeropuerto Saint-Exupery, en Lyon, Francia, debe su nombre al autor. Luego de la guerra, irónicamente, el hombre que describió a los políticos franceses de los tiempos de guerra, como "una canasta de cangrejos", fue proclamado por éstos como un símbolo de unidad y el rostro aceptable de la historia francesa de la guerra. Es muy poco probable que alguna vez se sepa exactamente cómo murió Saint-Exupery, más allá de que su avión explotó al estrellarse. El buzo Luc Vanrell es uno de los pocos en Francia que dicen públicamente que Saint-Exupery se suicidó. Pero sostiene que la posibilidad de que el autor se haya quitado la vida, no debería hacernos pensar menos en él. "Creo que sufría de depresión y de asedio de parte de los políticos", me confesó Vanrell. "Si planeó acabar con todo, estrellándose en el mar, pienso que fue un final corajudo y noble", agregó. Respecto a Jean-Claude Bianco, supe que fue al mar el domingo pasado, especialmente para dejar una corona en el sitio donde encontró el brazalete de Antonie Saint-Exupery.

lunes, 2 de septiembre de 2024

ALICE DUKE

En el invierno de 1664, Alice Duke de Somerset, Inglaterra, fue detenida y examinada bajo sospecha de ser una bruja.

Duke confesó que, poco más de una década antes, Ann Bishop la había convencido para que fuera al cementerio por la noche.

Allí, las dos mujeres dieron tres vueltas hacia atrás alrededor de la iglesia. Tras la primera vuelta, el diablo se les apareció como un hombre vestido de negro. La segunda vez, se materializó en un gran sapo negro, y la tercera, en una rata. Después de ésto, Bishop le dijo a Duke que tendría lo que deseara.

Más tarde, el diablo se le apareció a Duke y le repitió que no le faltaría de nada. El diablo le explicó que sólo necesitaba venderle su alma, entregar ofrendas de su sangre y hacer maldades. Duke aceptó estas condiciones y entonces el diablo le pinchó el dedo anular de la mano derecha. Le dio una pluma y le indicó que firmara un trozo de pergamino con su sangre.

Al hacerlo, el diablo le dio a Duke seis peniques y desapareció.

-Kelden

lunes, 5 de agosto de 2024

GWEN FERCH ELLIS

Gwen ferch Ellis, curandera popular galesa, fue sospechosa de brujería a principios del verano de 1594.

Ella era muy conocida en su comunidad por su capacidad para sanar tanto a humanos como a animales. Sin embargo, tuvo problemas cuando se descubrió un hechizo escrito en casa de la acomodada familia Mostyn. El hechizo, que se decía que había sido creado por Ellis, estaba escrito del revés, lo que se creía que indicaba una intención maléfica.

Al ser interrogada, Ellis admitió que había aprendido el hechizo de su difunta hermana. Sin embargo, negó fervientemente haberlo creado o colocado en la casa de los Mostyn.

Sí admitió que había visto un hechizo similar en un el libro de oraciones de Jane Conway, cuya familia se había peleado con los Mostyn. Conway conocía bien a Ellis y, según parece, había acudido a ella en busca de ayuda para vengarse de Thomas Mostyn.

Aquel mes de julio, siete testigos se presentaron para denunciar a Ellis como bruja.

Tres meses después, en octubre, Ellis fue condenada a la horca, con lo que se convirtió en la primera persona ejecutada por brujería en Gales.

-Kelden

lunes, 1 de julio de 2024

SIRI CHRISTOFFERSDATTER

El 14 de marzo de 1655, una mujer llamada Siri Christoffersdatter fue llevada a juicio en Vardø, Noruega.

Según Christoffersdatter, había aprendido brujería de otra mujer mientras trabajaba en una granja.

Explicó que, tras ofrecer una vaca, el diablo se le apareció en forma de un hombre con cuernos vestido de negro. El diablo, que se hacía llamar Jacob, pidió a Christoffersdatter que le sirviera, a lo que ella accedió.

Al año siguiente, Christoffersdatter empezó a trabajar en otra granja, donde enseñó brujería a otra mujer.

Explicó que transmitía el poder a esta mujer a través de un trozo de pan sin levadura. Entonces apareció el diablo y pidió a las mujeres que jugaran a las cartas con él, explicándoles que si perdían, tendrían que servirle. Cuando las mujeres perdieron, el diablo prometió que les conseguiría lo que necesitaran.

Christoffersdatter también confesó que se había transformado en cuervo y, junto con otras brujas en forma de focas y gaviotas, que había hundido los barcos de sus enemigos.

En consecuencia, fue condenada a muerte por decapitación.

-Kelden

lunes, 27 de mayo de 2024

BABA DARISTA


En la aldea rusa de Volodiatino vivía una mujer conocida como Baba Darista que fue llevada a juicio en 1647.

Baba Darista era una adivina que llamó la atención de las autoridades después de que un lugareño se quejara de que su vecino le había robado una propiedad, de lo que se había enterado tras consultar a Baba Darista.

Durante su interrogatorio, Baba Darista explicó que había empezado su carrera de adivina cincuenta años antes. Afirmó que estaba enferma y débil cuando, un día, tuvo una visión en la iglesia de un hombre que le ordenó que adivinara el futuro de los necesitados. Algún tiempo después, este hombre, junto con una mujer, se le aparecieron “como saliendo del agua”.

Baba Darista observó que su método de adivinación consistía en mirar dentro de la sal. Al mirar en la sal, veía hombrecillos que le daban ciertas respuestas según su comportamiento.

Cuando se le presionó más, y tras ser sometida a tortura, Baba Darista implicó a otros habitantes del pueblo como adivinos.

Lamentablemente, al final, Baba Darista fue condenada a la hoguera.

-Kelden

domingo, 24 de marzo de 2024

FLORENCE NEWTON

El 24 de marzo de 1661, Florence Newton de Youghal, Irlanda, fue detenida acusada de brujería.

Durante su juicio, la principal acusadora de Newton fue una criada llamada Mary Langdon. Según Langdon, enfermó de forma violenta (incluso vomitó alfileres y agujas) después de que Newton la besara. Días después de este incidente, afirmó que Newton y un hombre vestido de seda aparecieron junto a su cama. El hombre le pidió que le prometiera que seguiría sus consejos y, a cambio, ella tendría todo lo que su corazón deseara. Langdon rechazó con devoción esta oferta y poco después enfermó.

Otro de los denunciantes de Newton fue la viuda de uno de sus guardias de prisión, David Jones. La viuda declaró que Newton había conseguido besar la mano de su difunto marido a través de la rejilla de la prisión. Posteriormente, Jones cayó enfermo con un gran dolor en el brazo y en el corazón. Al cabo de catorce días, durante los cuales vociferó de manera repetida contra Newton, murió.

El veredicto final del caso de Newton no figura en los registros históricos, pero sigue siendo probable que fuera declarada culpable y ejecutada.

-Kelden

lunes, 26 de febrero de 2024

JEANNE BOISDEAU

Ejecutada por brujería en 1594, la francesa Jeanne Boisdeau confesó que ella y otras brujas de todo el país se reunían la noche de San Juan. Explicó que estas reuniones de sabbat tenían lugar en lo alto del Puy de Dôme, una cúpula de lava en el centro de Francia. Señaló que, para llegar hasta allí, las brujas se montaban en sus escobas y las transportaba el viento.
    Boisdeau explicó que en Puy de Dôme las brujas se reunían en círculo, en cuyo centro aparecía el diablo en forma de macho cabrío. Cada uno de los miembros del aquelarre encendía una vela negra que su maestro llevaba entre los cuernos. Después, el demonio decía misa, utilizando una rodaja de rábano en lugar del sacramento. Boisdeau continuó diciendo que el diablo ofreció a las brujas varios amuletos, así como la capacidad de predecir el futuro.
    por último, Jeanne afirmó que las brujas bailaban en círculo con la cara hacia fuera. Durante esta danza, todas se cogían de la mano, mientras que la bruja de más edad se agarraba a la cola del diablo.
-Kelden

lunes, 15 de enero de 2024

ABIGAIL HOBBS

Abigail Hobbs, de la aldea de Salem, fue detenida el 18 de abril de 1692, acusada de brujería.

Hobbs, que se cree que tenía entonces entre catorce y dieciséis años, era conocida por ser bastante rebelde. Se decía que vagaba por el bosque a altas horas de la noche, jactándose ante los demás de que no tenía miedo porque había vendido su cuerpo y su alma al “viejo muchacho”.

Hobbs confesó que se había encontrado con el diablo en el bosque varios años antes, y que éste le había prometido cosas bonitas si se convertía en bruja. Continuó afirmando que atormentaba a otras personas clavando alfileres y espinas en muñecos, que le había regalado otro acusado de brujería, George Burroghs. Además, Hobbs admitió que había asistido a una reunión de brujas que tuvo lugar en el prado del reverendo Samuel Parris, durante la cual se dieron un festín de pan rojo y vino.

Aunque se había firmado una orden de ejecución contra Hobbs, se le concedió un indulto en enero de 1693.

-Kelden

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