Ostara, el equinoccio de primavera, es una celebración del renacimiento y la renovación. Es la promesa de la vida eterna.
El mundo verde encierra la promesa del renacimiento. La hierba reverdece y un velo verde empaña los árboles. El follaje de los narcisos perfora el suelo, saludando al sol de primavera.
Al atardecer se oye a las pequeñas ranas entonar su canción primaveral desde los márgenes pantanosos. Es una canción tan antigua como el tiempo mismo. Es la voz de la renovación y de la vida perdurable.
Para obtener la promesa de Ostara del ciclo eterno de la vida, necesitarás dos huevos duros.
Colócalos en tu altar. Sostén un huevo y piensa en cómo encierra la promesa de una nueva vida (aunque estando cocido, vida poca, la verdad). Pélalo y cómetelo poco a poco, con determinación. La clara representa el futuro y la yema simboliza el sol que da vida.
Decora el segundo huevo con un diseño de tu elección que afirme la vida. Algunas ideas pueden ser flores, una cruz, e incluso un pentáculo. Conserva este huevo durante un tiempo y luego deséchalo.
Deja que la promesa de nueva vida de Ostara despierte tu energía y creatividad.
-James Kambos
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