Las islas son exuberantes y femeninas.
Promueven la independencia y la autosuficiencia.
Mi isla... el lugar en el que me refugio del ruido exterior... ¡Sed todos bienvenidos a mi humilde morada!
El pino se corresponde con la tierra y la energía masculina.
Es excelente para hacer un báculo o icono del dios.
En agosto, en el hemisferio norte, celebramos la primera cosecha de granos y los primeros frutos horneando pan, bendiciendo panes y decorando la casa con símbolos de la cosecha.
Las almendras también están listas para la cosecha en este momento, y en lugar de usarlas para hornear, puedes probar esta saludable y deliciosa “leche”. Es una gran alternativa a los lácteos para aquellos de nosotros que no podemos digerir la leche animal, ¡y es mucho más barato hacerla tú misma que comprarla!
½ taza de almendras (si es posible, orgánicas)
2 tazas de agua filtrada, y un poco más para poner las almendras en remojo
1 dátil
Vierte un poco de agua filtrada sobre las almendras para cubrirlas. Déjalas en remojo durante al menos ½ hora, aunque lo ideal es durante toda la noche.
Escúrrelas, desechando el agua en la que estaban en remojo.
Pon las almendras remojadas, 2 tazas de agua filtrada y el dátil en una licuadora y licúalo.
Puedes dejar una textura gruesa o, si lo prefieres, filtrarla con una bolsa para leche vegetal.
-Corina Sahlin
El calendario arbóreo celta nos ha traído a la luz de la luna del Avellano.
El avellano trae asociaciones con la sabiduría, la inspiración y la poesía, e invoca la leyenda irlandesa de Fion mac Cumhail: Fion gana Awen (inspiración divina) y poderes de los que se habla en la sabiduría druídica al lamer el jugo caliente de un salmón asado que ha salpicado en su pulgar.
Éste era el salmón de la sabiduría que había consumido los frutos que habían caído de un avellano al río Boinn. Por tanto, uno de los nombres populares del avellano es el árbol de la sabiduría.
Quizás podamos aprovechar un poco el poder de esta leyenda de la luna del Avellano probando un poco de poesía.
Busca bolígrafo, papel y unas avellanas para comértelas (si no eres alérgico, claro) bajo la luz de la luna.
Antes de comenzar, reza una sencilla oración:
Luz de la luna del Avellano,
árbol de la sabiduría,
rezo por un crecimiento.
Que la inspiración poética
me llene pronto.
Así sea.
Ahora, medita bajo la luz de la luna y, cuando te llegue la inspiración, registra tus creaciones.
-Blake Octavian Blair
Las plumas de ganso representan la vida doméstica y brindan un hogar feliz.
Pero dejádselas a los gansos, ¿vale?
El avellano, una madera de múltiples usos para varitas mágicas, se relaciona con el aire y la energía femenina.
El fresno está asociado con el agua y hace herramientas efectivas para la magia con el mar o hechizos climáticos.
Durante el período de la primera cosecha, recordamos dar gracias a la Madre Tierra, ya que sin ella no existiría la cosecha.
La secuencia de yoga saludo a la tierra (Bhumi Pranam) es una manera hermosa de mostrar nuestro agradecimiento y gratitud a la tierra por toda la generosidad y belleza que nos brinda en la cosecha.
Ponte de pie, con los pies separados a la altura de las caderas y las manos en posición de oración (Namaste). Aguanta en esta posición unas cuantas respiraciones enfocándote en el chakra del corazón.
Manteniendo las manos juntas, levanta los brazos por encima de la cabeza. Aguanta unas cuantas respiraciones, concentrándote en el espacio sobre la corona de la cabeza, el chakra de la corona.
Baja las manos en posición de oración hacia el chakra del tercer ojo y luego al chakra de la garganta.
Flexiona las rodillas (con los muslos paralelos al suelo) y toca el suelo con las manos en posición de oración. Permanece así unas cuantas respiraciones, repitiendo en silencio esta afirmación:
Doy gracias a la tierra por alimentarme.
Inspira y vuelve a ponerte de pie, llevando las manos en posición de oración por encima de la cabeza. Suelta el aire y baja las manos de nuevo hacia el corazón.
-Jilly Shipway
Para abrir la comunicación con la cosecha las brujas de Europa oriental tienden a ver todas las cosas del mundo como opiniones.
En la época de la cosecha en Polonia, un espíritu visitaba a los niños y trabajadores. Les hacía preguntas sobre lo que se había cultivado y, si la respuesta era incorrecta, una enfermedad terrible caía sobre el infractor. No es necesario que esto suceda ahora.
Antes de recoger tu cosecha, siéntate junto a lo que has sembrado bajo la luz de la luna y vierte un poco de agua como una ofrenda de paz.
Ponle un nombre a la cosecha y pídele a su espíritu que te diga lo que necesita para tener una buena muerte. quédate en silencio, algo aparecerá en tu mente.
Puede que te pida que compartas tu abundancia con un vecino o que prepares un plato determinado, o incluso que hagas una efigie y la quemes. Cada cosecha es diferente.
Cuando sientas que la has entendido, vierte un poco más de agua.
Asegúrate de cumplir tu promesa; una vez que compartas tu cosecha, no podrás escapar de ese espíritu.
-Diana Rajchel
Llega el mes del acebo y la luz de su luna nos recuerda que debemos brillar a través de la adversidad y buscar justicia. No hablamos de justicia individual, sino de una justicia mayor.
Ahora estamos en la mitad oscura del año, y las persistentes y alegres bayas verdes y rojas del acebo nos recuerdan en invierno que la primavera volverá; que, a través de la adversidad y los desafíos, hay esperanza y justicia.
Aunque el camino puede no ser fácil y requerir retirarse y reagruparse, finalmente debemos persistir como el acebo.
Este ciclo perpetuo se refleja en la tradición de los Reyes Roble y Acebo, ya que cuando el Rey Acebo pierde la batalla en el solsticio de invierno, dando paso al reinado del Rey Roble y a la mitad luminosa del año, no es una derrota total. El Rey Acebo, como nosotros, debe descansar y luego volver a triunfar.
Colócate bajo la luna del Acebo sosteniendo una ramita de acebo, si es posible, y medita bajo la luz iluminadora de la luna sobre los pasos que debes seguir para superar los desafíos en tu propia vida.
-Blake Octavian Blair
Se trata de una receta sencilla, saludable y deliciosa.
Este helado de plátano es un gran éxito entre mis hijos en verano. Sólo contiene un ingrediente:
1 (o más) plátano muy maduro, lo que significa que será muy dulce y blando.
Pela el plátano y córtalo en trozos pequeños y más o menos del mismo tamaño.
Ponlo en un plato en una sola capa y congélalo durante como mínimo 2 horas, aunque lo ideal es durante más tiempo.
Pon los trozos congelados en un robot de cocina y pícalos hasta romperlos. Sigue picando hasta que los trozos se hayan desmenuzado. Raspa los lados del robot y sigue picando hasta obtener una textura suave y pegajosa.
Continúa raspando los lados del robot de cocina. Tritura hasta que la mezcla tenga el aspecto de un helado cremoso y suave. Se puede comer inmediatamente o congelarlo para degustarlo después.
Añádele chips de chocolate para que esté aún más delicioso.
-Corina Sahlin
El solsticio de verano es una celebración dual en la que honramos el poder del sol y damos la bienvenida a la oscuridad. La expansión de la luz ha alcanzado su plenitud, y ahora los poderes del sol comienzan a disminuir.
La segunda mitad del año no es un momento para la acción; es un instante para soñar nuestras ideas, y nuestra práctica de yoga puede apoyar y mejorar esta autorreflexión.
Usamos asanas como la postura de la tortuga (Kurmasana) para honrar el cambio de dirección de la actividad externa a la contemplación interna. Tiene un efecto calmante y es perfecta para aquellos momentos en que necesitas retirarte del mundo para reunirte contigo mismo.
Siéntate recto, con las piernas separadas a la altura de las caderas y las rodillas flexionadas. Baja el torso curvándote hacia delante. Desliza ambos brazos por debajo de las rodillas y por detrás de ti para que reposen en la parte baja de la espalda.
Una alternativa más fácil es agarrar el exterior de los tobillos (o haz una sencilla postura de la pinza).
Aguanta unas cuantas respiraciones, lleva tu atención hacia dentro y repite en silencio esta afirmación:
Encuentro paz interior.
-Jill Shipway
Para ayudar a una ruptura limpia, usa una vela de separación, con dos figuras humanas de pie dándose la espalda.
El mes del roble en el calendario arbóreo nos trae el evento lunar de la luna del Roble.
La fuerza y la resistencia son las energías dominantes de este árbol y su luna llena.
El poderoso roble presta su fuerza a la tierra a través de la bellota. Muchos de los animales que los celtas buscaban para alimentarse ingerían bellotas, con lo que se creaba un ciclo de abundancia que incluía el roble.
La fuerza del roble también se encuentra con el reino mágico. Los robles son el lugar tradicional favorito para las reuniones de druidas, e incluso dice la leyenda que Merlín prefería llevar a cabo su magia bajo los robles y que tenía una varita hecha de una rama de roble.
Los druidas eran considerados poseedores de la sabiduría en su cultura, y el roble también está asociado con ser un árbol de la sabiduría.
En esta luna del Roble, tal vez encuentres un roble en el que apoyar la espalda mientras miras hacia la Luna.
Pronuncia las siguientes palabras:
¡Luz lunar de la luna del Roble!
¡Magia del poderoso roble!
¡Imparte en mí tu fuerza
y sabiduría!
¡Bendito seas!
-Blake Octavian Blair
El ciprés representa la tierra.
Esta madera alivia las pérdidas y mejora el trabajo de vidas pasadas.
Ingredientes:
1 barra de mantequilla derretida, y un poco más para engrasar la sartén
¾ de taza de azúcar, y ¼ de taza más para espolvorear sobre el ruibarbo
Una pizca de sal
1 cucharadita de extracto de vainilla
2 huevos
1 ½ taza de harina
¾ de taza de almendras molidas
2 cucharaditas de levadura en polvo
4 tazas de ruibarbo cortado en trozos de 1 cm
3 claras de huevo
Preparación:
Precalienta el horno a 175ºC
Mezcla la mantequilla, el azúcar, la sal y la vainilla hasta que el azúcar se disuelva.
Añade los huevos de uno en uno.
Agrega la harina, las almendras molidas y la levadura y mezcla con los ingredientes húmedos.
Pon la masa en una sartén con mantequilla.
Incorpora el ruibarbo y espolvorea con el otro cuarto de taza de azúcar.
Hornea en la parte baja del horno durante 30 minutos.
Monta las claras de huevo, agrega lentamente el azúcar y bate hasta obtener una masa de merengue reluciente.
Hornea el pastel durante 30 minutos, extiende el merengue sobre él y hornéalo otros 15 minutos.
-Corina Sahlin
Imagen orientativa